Anna Casanovas

Escritora, convencida de que existen los finales felices. Librianna es mi lugar especial, ¿quieres conocerlo?

Necesidades textuales

Enero siempre se ha considerado un mes difícil, hace frío, tenemos resaca navideña y un montón de facturas que fingimos no ver pero que tenemos que pagar. Para empeorar las cosas, yo he empezado el año con una gripe a la que me estoy planteando bautizar porque se niega a irse y con la sensación de que este año es el definitivo (incluso estoy confeccionando un plan, “EL PLAN”, un día si me atrevo te hablo de él). Y como si enero no tuviese bastante con eso, unos señores de la universidad de Cardiff van y se inventan el Blue Monday y el CIS nos dice que según sus encuestas el 35% de los españoles “no lee nunca o casi nunca”. Todo muy bien, muy positivo, gracias.

Pues bien, lo del Blue Monday tiene un pase, además yo ya he decidido que en casa pasábamos de él y que lo cambiábamos por el Book Monday, mucho más efectivo y útil, y positivo. Pero lo del CIS me niego a creérmelo. Prefiero creer que han preguntado a la gente equivocada, porque a mí el CIS no me ha llamado, o que la gente miente. Sí, porque a pesar de que en las series de televisión y en las películas cada vez está mejor visto devorar libros y querer aprender (“The Big Bang Theory” y “Big Hero 6” por ejemplo) y de que Lupita Nyong’o salió con gafas de pasta en la gala de los Golden Gloves, aún hay gente que cree que si confiesa abiertamente que lee, y mucho, perderá puntos en no sé qué lista y será menos atractivo o atractiva.

La encuesta del CIS tiene muchas lecturas y podríamos pasarnos horas analizando la información que aporta, pero no voy a hacerlo, ya te he dicho que opto por ser optimista. ¿Y qué motivos tengo para defender este optimismo tan poco habitual en mí? Pues que vivo rodeada de gente que siente necesidades textuales. Y cuando descubro a alguien que no las tiene, no paro hasta despertárselas.

¿Qué son las necesidades textuales? Es cuando necesitas leer o escribir algo para seguir adelante.

Voy a ponerte un ejemplo: las cajas de cereales. Si las has leído más de una vez, además de aprender una o dos palabras de portugués, tú también tienes “necesidades textuales”. Los que sufrimos “necesidades textuales” no podemos estar sentados frente a un objeto con algo escrito sin leerlo, sencillamente no podemos, tenemos que leerlo. Podríamos estar sentados mirando las musarañas, ¿no? O dejar la mente en blanco, pero no. Tenemos que leer. Otro ejemplo; las revistas corporativas que hay en las salas de espera de los médicos, si las has leído y has descubierto fascinado que la próxima convención de pediatría es en Canarias, también tienes “necesidades textuales”.

La persona que tiene “necesidades textuales” tiene montañas de libros en casa y aun así si entra en una librería saldrá con uno o dos más, porque los necesita. Porque no concibe la posibilidad de quedarse un día sin lectura o sin poder elegir entre dos novelas. Y si esa persona escribe lo más probable es que tenga varios cuadernos llenos de notas y que se pase el día y la noche dando vueltas a ese giro argumental que se le resiste, a ese personaje que no termina de ser creíble.

Sé que hay gente que se resiste a abrir un libro, pero suele ser porque aún recuerdan las horribles lecturas obligatorias de su infancia o porque nunca han encontrado esa historia con la que se sientan identificados y que les atrape entre sus páginas. Siempre que he conocido a alguien así he intentado recomendarle algo que pienso que puede gustarle, no algo que me guste a mí, sino algo que le guste a él o a ella. Porque si despierto sus necesidades textuales, la próxima vez que el CIS le llame el resultado de la encuesta será muy distinto.

Vivo rodeada de gente que lee, en las redes sociales he conocido a personas que dejan en ridículo mi capacidad de lectura, yo me paso el día escribiendo y leyendo, y aun así soy consciente de que existen individuos que no han sentido nunca una necesidad textual.

Pero…¿y si lo comparamos con el sexo? Eso suele funcionar, al menos comercialmente. Leer es como el sexo, no sabes lo que te pierdes hasta que empiezas a practicarlo, solo es cuestión de encontrar la persona o el libro adecuado y dejarte llevar. (deberíamos patentar la idea)

¿Tú tienes necesidades textuales? ¿Las escondes, intentas controlarlas o las dejas crecer con total libertad?

Necesidades textuales

Necesidades textuales

 

7 comentarios el “Necesidades textuales

  1. Emulca
    enero 30, 2015

    Buenas tardes.
    Por desgracia, el CIS no suele equivocarse y ciertamente, hay mucha gente que no lee ni los prospectos del medicamento que esta tomando.
    Gracias a Dios, muchas otras personas tenemos esas “necesidades textuales” de las que hablas y compensamos las estadisticas.
    Me ha gustado mucho la definicion que le has dado a este concepto y me confieso participante activa de las mismas.
    Espero con interes tus nuevos proyectos.
    Gracias por dedicarnos parte de tu tiempo.
    Esther.

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  2. marianrlopez
    enero 30, 2015

    Uffff, yo tengo y muchas. Tantas, que no puedo dejarlas en libertad porque entonces no trabajo (trabajo desde casa y es un peligro). Y además con esto del blog hay veces que tengo también una necesidad imperiosa de escribir en cualquier sitio y a cualquier hora. Pero que bien se vive así, la verdad. Estás despierta a todo.
    * Somos todo oídos para tu PLAN. 😉
    Un abrazo!

    Me gusta

  3. marianrlopez
    enero 30, 2015

    Uffff, yo tengo y muchas. Tantas, que no puedo dejarlas en libertad porque entonces no trabajo (trabajo desde casa y es un peligro). Y además con esto del blog hay veces que tengo también una necesidad imperiosa de escribir en cualquier sitio y a cualquier hora. Pero que bien se vive así, la verdad. Estás despierta a todo.
    * Somos todo oídos para tu PLAN. 😉
    Un abrazo

    Me gusta

  4. Montserrat
    enero 30, 2015

    Hola Anna 🙂

    Pues a mi el CIS tampoco me ha llamado. Me autoengaño diciéndome que si me han llamado pero como estaba desconectada del mundo leyendo no escuché el timbre del teléfono.

    Yo tengo necesidades textuales. Me identifico plenamente con lo que has descrito sobre esas personas que tenemos montones de libros pero que salimos de una libreria con uno o dos libros (y tres y cuatro también si es primero de mes). Es más es mi único “vicio”. Si no puedo comprarme un libro voy a la biblioteca (leí el artículo de Rebeca Rus “Los piratas del calibre” y tu comentario en facebook). Creo que los libros han sido y son mi auténtico primer amor. Fieles, sencilos y tan amantes del silencio como yo.

    Lo de patentar la idea que leer es como el sexo me parece fantástico. Lo del “blue monday”a mi afectó un poco la verdad. No soy muy fan del invierno, lo siento, por lo tanto desde Octubre hasta Abril me parece una travesía por el desierto. Aunque reconozco que son los meses con más tardes de fin de semana de té, manta, sofá y libro 😉

    Para no enrollarme como una persiana, deseo que te mejores lo más rápido posible. Yo pillé un buen resfriado después de la operación de juanetes de mi madre (ella está fantásticamente bien) y pasó conmigo las fiestas. ¡Qué compañía más maja!

    Un fuerte abrazo, mucha salud y por un 2015 lleno de libros y lecturas.

    Petons!!

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  5. Sara
    enero 30, 2015

    Hola,
    Tengo necesidades textuales y las satisfago porque para mí es algo primario…¿un día sin leer?, imposible!!
    Yo también creo en lo “despertar” las necesidades en los demás; ¿no lo hace la publicidad cuando nos crea necesidades que antes de tal o cual producto no teníamos?, pues con la lectura igual, hay que dar con ese libro, esa historia, ese mundo fantástico que te va a abrir las puertas a un maravilloso mundo de necesidades textuales diarias!, jejej
    Genial el cambio de BlueMonday a BookMonday, comienzas la semana con otro ánimo.
    Anna, a mejorarse y cuidarse mucho!
    Un beso
    S

    P.D: a mí tampoco me han llamado nunca del CIS…

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  6. Raquel
    enero 30, 2015

    Hola, me llamo Raquel y tengo necesidades textuales, jajajaja. No las escondo del todo (creo que se me nota sin querer), aunque sí intento controlarlas. De lo contrario, por experiencia, sé que no me daría tiempo a hacer casi nada a lo largo del día.

    Y sí, tengo todos los síntomas. Sobre mi mesa se acumulan pilas de libros, y en el sobrante de las estanterías, y encima de la impresora, y junto a los cuadernos donde escribo (el grande a rojo para anotaciones de reseñas, el bloc va con lápiz para los dibujos, los pequeños con azul para lo otro, el verde es para remarcar o hacer llamadas…). Además, me leo la composición de la pasta de dientes, mientras me los lavo… Y si no puedo leer o escribir (y no me hablan, aunque a veces aun así), pongo el piloto automático y me cuento una historia a partir de algo que veo o escucho.

    Creo que el único antídoto para no leer es poner delante algo parecido a Condiciones de uso. Confieso que eso no lo leo nunca.

    Los del CIS no me han llamado, salvo que en su día se hicieran pasar por un teleoperador queriendo venderme una tarifa de teléfono o internet un sábado a la hora de la siesta. Entonces, he de decir que me lo preguntaron de forma tan sutil que no me enteré de cómo supieron ellos si leía o no.

    Pero sí me creo esas cifras. Solo hay que darse una vuelta por la calle para comprobar que aquí se elige millones de veces antes ver Gran Hermano que leer un libro. Es así y no hace falta recurrir al CIS para saberlo, ya lo “sufrimos”. Y, ojocuidao, igual ese 35% este año ha aumentado porque hubo varia gente de ese mundo (que me niego a llamar farándula) publicó un libro donde ponía su nombre (también me niego a decir que era suyo).

    Hoy es que estoy optimista. XD

    Get well soon! And don’t forget your coat and gloves. ;P

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  7. Maria
    enero 30, 2015

    Hola soy Maria, yo tambien tengo necesidades textuales, yo me leo los ingredientes de una lata de atun y la composicion del champu, y creo como tu, que el que no lee es porque no ha encontrado el libro que le motive, y que le enganche, no soy capaz de entrar en una libreria y salir sin un libro, y no puedo terminar mi dia sin haber leido al menos unas paginas, si los del CIS nos hubieran llamado a nosotras, seguro que el porcentaje seria muy distinto. Cuidate y mejorate pronto, espero con ansias tus proyectos. Muchos besos.

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¿Vosotros sois de leer libros que peguen con la estación del año? Yo no, bueno, a veces. Confieso que en Navidad me gusta leer historias navideñas (hay una novela corta de Lisa Kleypas que siempre cae), pero durante el resto del año no tengo manías, creo 🤔. Si las tuviera, esta novela es genial para leer en otoño, tiene misterio, una ambientación increíble, amor y algunos elementos mágicos. Yo la leí en verano y me encantó, es brillante. Está traducida al castellano, se titula “Érase una vez en la taberna Swan” (a mí no me miréis, aunque entiendo de dónde lo han sacado no sé por qué han optado por llamarla así 🤷🏼‍♀️ y la portada, en mi opinión, no es tan bonita). Pero eso da igual, lo importante es que existe y es una historia preciosa. 🦢¿De qué va? Está ambientada en Inglaterra a finales del siglo XIX y la trama transcurre altededor del río Tamesis. Una noche de tormenta en la posada Swan irrumpe la charla de los clientes habituales un hombre calado hasta los huesos con una niña de cuatro años en brazos. La niña está muerta. El hombre no y mandan a buscar a la comadrona para que lo auxilie. Horas más tarde el hombre se está recuperando y la niña despierta: no habla, no recuerda nada, pero está viva y antes estaba muerta sin lugar a duda. Su salvador es Henry Daunt, un fotógrafo, pero no su padre. ¿Quién es la niña? Hay tres posibles respuestas, cuatro, quizá, y las respectivas familias a las que la misteriosa niña puede pertenecer se dirigen al hostal para averiguar la verdad. 🦢Una frase: {At one, Rita raised the cover of the plate and removed the lens cap. At two, she became aware of a thought rising from the depths of her mind. At three, the thought surfaced and she knew instantly and beyond all doubt that it was significant.} 🦢Si os gustan las novelas con varias tramas intercaladas y las historias góticas de antes con algo de amor os encantará (tiene una de las escenas más románticas que he leído últimamente, pero no la pongo aquí porque os chafaría una historia). #OnceUponARiver 🦢📕#DianeSetterfield #BookLove #Books Tengo que ponerme al día y contaros cosas, y hablaros de libros, claro. Siempre de libros. La 🧜🏻‍♀️ es obra del talento de mi madre.
Esta noche se celebra la gala del Galardón Letras del Mediterráneo que la @dipcas ha concedido, en una de sus categorías, a “Carolina y los Valientes” y antes de ir a la pelu o de tener que encerrarme otra vez en el baño por culpa de los nervios quiero daros las gracias por estar aquí. Además de nerviosa (y sensiblera) estoy muy ilusionada porque la gala se celebra en el hotel Voramar de Benicàssim -si habéis leído la novela sabéis que el hotel juega un papel importante en la vida de Luis- y porque hoy se cumplen 50 años de la publicación de Abbey Road, el último disco de los Beatles, y es como si el destino me estuviese guiñando el ojo 😉. Es como si los Beatles saludasen de nuevo a Carolina, Luis, Tomás, Jaime, Mateo e Inés, y también a Hugo, claro. 💕Ojalá queráis conocer la historia de Carolina y los Valientes, el grupo que cantó con los Beatles en Madrid y Barcelona y después desapareció, y también la historia de Cata, una chica que es médico en Barcelona y ha vivido en casi todo el mundo sin tener nunca raíces, y la de Miguel, el periodista que decide averiguar qué sucedió con el grupo de los sesenta para ver si así recupera algo de todo lo que ha perdido en la vida. 💓Prometo hacer fotos de Benicàssim y enseñaros algunos de los preciosos escenarios reales de la novela (sin hacer spoilers). Lo que no prometo es ordenar mi mesilla de noche, bueno, silla de noche. Aunque sí que os enseñaré otro día los libros que hay en ella 📚 #CarolinaYLosValientes #GalardónLetrasDelMediterráneo #SéValiente 🧡💖 #EstoyTanNerviosaQueEsInclusoCómico 🤦🏼‍♀️ #CoincidenciasDelDestino ✨ #LosBeatlesYCarolinaLosValientesEnConcierto 🎸🎤 #OAlgoParecido #Books #BookLove ♥️ #NoTeAcuestesSinUnLibro 🤓 #HoyEsUnDíaEspecial ☺️
Si hace unos meses alguien me hubiese preguntado si me gustaba Marian Keyes (pregunta habitual donde las haya), habría contestado que como ser humano me fascina y que sus artículos me parecen brillantes, pero que sus libros y yo no encajamos. Y habría sido verdad hasta que me llevé de vacaciones esta novela y caí rendida a sus pies. Para siempre. 💔”The Break” -está traducida al castellano, se titula “Una pareja casi perfecta”- es la historia de Amy, una mujer de cuarenta y cuatro años que trabaja en el mundo de la publicidad, tiene tres hijas (dos y una sobrina a su cargo) y básicamente hace lo que puede con la vida hasta que un día su marido, Hugh, le dice que quiere tomarse un respiro de eso, de la vida, y largarse a Thailanda a hacer surf y lo que surja durante seis meses. Es cierto que Hugh ha tenido que enfrentarse a la muerte de su padre, a la de un buen amigo y tal vez más cosas, pero a Amy no le hace ninguna gracia la propuesta de su marido: hacer vacaciones de su vida, de su matrimonio, durante seis meses, mientras ella sigue adelante con todo, y después vuelta a la normalidad. O no, porque cuando Hugh vuelve se encuentra que la vida ha cambiado. Es una novela arriesgada, habla de situaciones muy reales y muy difíciles y consigue hacerte llorar y reír, y también llegar al corazón. Leedla. 💔No sé por qué las anteriores novelas de Marian Keyes no me llegaron, quizá no era nuestro momento, pero esta me ha parecido una absoluta genialidad y os la recomiendo mucho. 💔{Life is for living. Never let anyone tell you you’re too olf. If you want to do something, do it now because you might not get your chance again} ❣️¿Os ha sucedido esto alguna vez? No lo de Amy (espero), lo de conectar con una autora con la que antes no lo hacíais. ¿Dais segundas y terceras oportunidades?En mi caso depende, mi intuición me decía que Marian y yo algún día haríamos click y así ha sido, pero hay autores que he tachado para siempre (leer no es una tortura 😉). Esta foto la hice en Puerto Viejo, uno de los últimos días que estuvimos en Costa Rica 💚 #TheBreak #MarianKeyes #ViajarConLibros 📚#CualquierExcusaEsBuenaParaRecomendarUnLibro #Book #BookLove ❤️ #MiIntuiciónLiterariaEsDeFiar 😏
Me dijeron que poner tres fotos que quedasen en linea en el perfil de Instagram estaba muy bien y quedaba genial, pero se les olvidó explicarme lo 🥵 que es alinearlas... así que esto es lo que hay. Lo mío es escribir (espero) y lo que de verdad quería contaros hoy es que sigo muy nerviosa y también contenta con la publicación de “Carolina y los Valientes”. Cada vez que veo la novela en algún lado me queda cara de 🥺+😍. Hay librerías preciosas que ya la tienen y otras (también preciosas) donde está llegando. Gracias a todas las que ya la habéis comprado y leído, a las que la habéis guardado en vuestra lista de futuras lecturas, a las que tenéis paciencia y esperáis que os llegue y a las que habéis preguntado por ella en vuestra biblioteca y gracias también a las libreras que tras sobrevivir a la vuelta al cole ponen todas las novedades en los estantes. Dentro de poco podré contaros más sorpresas relacionadas con esta historia, de momento os deseo feliz fin de semana y os deseo felices lecturas para estos días. Ojalá “Carolina y los Valientes” sea una de ellas. Por cierto, ya he terminado y sobrevivido a mi linea de fotos, voy a recuperar mi descontrol original 😅❤️ #CarolinaYLosValientes 🧡#GalardonLetrasDelMediterraneo #SéValiente #NiSéCuántasFotosHeHecho 🤦🏼‍♀️ #LoDeAlinearlasEsMásDifícilDeLoQueParece 😅 #CarolinaYLosValientesTieneLaPortadaMásFotogémicaDelMundo 🥰 #DentroDeNadaOsPongoAlDíaSobreOtrosTemas #HeLeídoMucho #YHeEscritoMuchoMás 😏
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