Anna Casanovas

Escritora, convencida de que existen los finales felices. Librianna es mi lugar especial, ¿quieres conocerlo?

Gafas de leer, gafas para vivir

Llevo semanas pensando en que quiero y necesito escribir un post, me prometí que escribiría como mínimo dos veces al mes (para mantener mi cordura y otras cosas sin importancia) y casi sin enterarme han pasado dos meses. Al parecer, los días siguen durando veinticuatro horas y yo cada vez soy más lenta. Lo lógico sería que ahora te contase qué he estado haciendo estas últimas semanas, en qué he estado y estoy trabajando y que he publicado una novela corta, “Fuera de juego”, para cerrar la serie que empecé con “Las reglas del juego”. Pero como la lógica nunca ha sido mi fuerte voy a escribir sobre otra cosa.

Voy a escribir sobre las gafas de leer.

Las gafas de leer no son unas gafas “normales”, no son las gafas que se utilizan para corregir la miopía, el astigmatismo o la vista cansada. Las gafas de leer son las que llevamos todos los que leemos, es el modo en que tenemos de vivir y de enfrentarnos a lo que nos sucede.

Te cuento cómo empecé a darme cuenta de que las gafas leer existen. Yo soy miope, muy miope, siempre llevo gafas o, en su defecto, lentillas. En casa suelo llevar gafas y mis hijas, Ágata y Olivia, un día llegaron a la conclusión de que ellas, para leer, también tenían que usar gafas. Una deducción completamente lógica, vamos. La cuestión es que no pararon hasta conseguir unas monturas sin cristales y desde entonces se las ponen siempre que leen o cuando juegan a escribir o a ser profesoras. Y se las ponen mucho porque leen y juegan mucho.

La semana pasada estábamos las tres en un parque con tres libros adecuados a nuestras edades y gustos. Ágata leía “El club de los cinco”, Olivia “Voy a comedte” y yo “El coleccionista” (o lo intentaba porque en realidad acabé leyendo los libros infantiles con ellas dos). Ágata y Olivia dejaron los libros y fueron a los columpios, creo que montaron una tienda de arena espectacular bajo el tobogán y yo, por fin, pude leer. Y allí estaba yo, intentando meterme en la historia de Nora Roberts, cuando llegó un señor del pueblo, un conocido. Vivo en un pueblo “de toda la vida” y eso tiene sus ventajas y algún que otro inconveniente, como por ejemplo que la gente opina muy libremente sobre tus aficiones literarias.

Los libros del parque

Los libros del parque

Pues bien, el señor P, después de decirme lo mayores que estaban las niñas y la mala cara que tenía yo, desvió la vista hacia el libro y sonrió. Voy a repetir aquí, más o menos, la conversación. Digo más o menos porque sucedió hace unos días y no sé si me dejaré algo:

-¿Tú eres la que escribe, no?

(El “la que escribe” hace referencia a mis hermanas, en el pueblo a menudo se lían con nosotras y nuestras profesiones).

-Sí, soy yo.

(Me preparé para el ataque)

-Mi hija ha leído varios libros tuyos -(suspiré aliviada)-. La tenías muy enganchada.

-Gracias.

(Él no parecía estar muy impresionado por mi “hazaña”)

-¿Qué estás leyendo?

Le dejé el libro y deduje que no sabía qué escribo.

-Uy, yo no leo estas cosas-. Arrugó las cejas al leer la contraportada-. No me gustan las novelas románticas.

-¿Y qué lee?

(Aquí me puse valiente)

-Uy, nada. Hace años que no cojo un libro. Pero veo que tú sí, ¿a quién se le ocurre traer un libro al parque?

-A mí.

-Pues ya puestos, ¿por qué no lees algo serio?

En este punto apareció Olivia y me pidió que fuese a la tienda de arena a comprar unas pizzas y me fui feliz (y di gracias al Dios de las bibliotecas por evitar que mandase a ese señor a paseo).

Después, en casa, cuando recordé la conversación me dije a mí misma que no servía de nada enfadarme. Recurrí a todos los argumentos: 1) ese señor no sabe de qué habla, 2) la literatura romántica es un género literario como cualquier otro, 3) la vida es demasiado corta para leer libros que me depriman (por muchos nóveles que ganen). Llegué incluso a hacer un dibujo sobre ello. Este.

leo lo que quiero

leo lo que quiero

Lo mejor de esta historia es, sin embargo, lo que sucedió ayer. Estaba contándole todo esto a una de mis mejores amigas cuando Ágata me oyó y se nos acercó, y nos dijo:

-Lo que pasa, mama, es que ese señor no llevaba gafas de leer y no sabe lo que se pierde.

Ágata se fue corriendo a jugar con Olivia y con la hija de mi amiga. No tuve tiempo de decirle que tal vez ese señor no necesite gafas para leer. Pero lo que sí necesita sin duda alguna son gafas para vivir.

La gente que lee, nosotros, vivimos mil y una vidas, las nuestras y las de los libros que nos acompañan. No solo eso, también podemos vivir más, de un modo más complicado e intenso. Hay momentos en nuestro día a día, quizá momentos absurdos, en que alguien dice una frase que te hace pensar en la última novela que has leído y de repente dejas de estar haciendo cola en el súper y te encuentras en medio de un montaña escocesa rodeada de soldados ingleses. Las personas que leemos podemos meternos en la piel de otras personas con mayor facilidad, sentimos más y probablemente somos más dramáticos, pero siempre somos respetuosos y no juzgamos los gustos de los demás.

Así que sí, seguiré llevando libros al parque y a la playa, a los restaurantes y a las salas de espera. Seguiré dejando que Ágata y Olivia se pongan “gafas de leer” y que defiendan tanto a princesas como a dragones, como a lobos que no saben hablar o a niñas que quieren ser brujas. Yo seguiré leyendo lo que me dé la gana, sin límite y sin freno, y seguiré intentado escribir.

Vivan las gafas de leer y las gafas de vivir ♥

ilustración de Mye Lim

ilustración de Mye Lim

¿Tú también llevas gafas de leer? ¿Vas por el mundo cuestionando los gustos literarios (o cualquier otra clase de gustos) de los demás o te dedicas a recomendar libros como si no hubiese un mañana?

 

 

 

 

 

 

16 comentarios el “Gafas de leer, gafas para vivir

  1. Montserrat
    mayo 12, 2015

    ¡¡Hola Anna!! Quina alegria 🙂

    Llevaba semanas esperando el post (pero sin presiones). Ahora entiendo mucho mejor el dibujo sobre atizar con el bolso al próximo que te “recomiende” leer algo serio. Con lo bonito que es leer y ver a gente leyendo. Da igual lo que lean los demás. Una cosa es comentar, muy educadamente, que hasta ese momento de ese género y/o libro no has leído nada. Quizás más adelante lo hagas. Lo más importante para mi es que la gente lea.

    Lo mejor la respuesta de Ágata. Sensacional. “No sabe lo que se pierde”. Por suerte nosotras si valoramos una novela (y por extensión una novela romántica) como el tesoro que es.

    En mi caso las gafas que uso son para leer y para poder resistir mejor frente a la pantalla del ordenador del trabajo, mi portátil cuando lo utilizo, la del móvil, la tele. Bueno mis gafas son escudos frente a las pantallas. Y también para leer pero entonces pasan a ser ventanas 🙂

    Un abrazo muy fuerte y gracias por tu post.

    Le gusta a 1 persona

  2. salana
    mayo 12, 2015

    Hace un tiempo una amiga me pidió un libro pero me dijo especificamente ” que no queria ninguna de las pasteladas que leía yo”. Me dieron ganas de decirle que fuera a la biblioteca y así escogia el libro que quisiese.

    Me gusta

  3. Jeannette
    mayo 12, 2015

    Hola Anna! me gusto mucho tu post y tal como Ágata dijo “el señor no llevaba gafas de leer y no sabe lo que se pierde” y mucha falta le hacen.
    Leer es abrir el universo y como me gusta tener aventuras ahí.
    Un gran abrazo

    Me gusta

  4. Maria
    mayo 12, 2015

    Hola Anna, me ha encantado tu post. yo llevo gafas para leer y me encantan las novelas románticas y a quien no les gusten q les den, ellos se lo pierden, somos unas incomprendidas pero no por eso hay q dejarse avasallar, yo seguiré leyendo este tipo de novelas porque me hacen soñar, por cierto el libro q estabas leyendo de Nora Robert, me gustó mucho y los tuyos son maravillosos, sigue así.

    Un abrazo.

    Me gusta

    • Anna Casanovas
      junio 20, 2015

      Muchas gracias, María, no solo por pasarte por aquí y comentar sino también por no dejarte avasallar. Coincido contigo, soñar es un privilegio, un tesoro que tenemos las personas a las que nos gusta leer y vamos a cuidarlo. Ya he terminado el libro de Nora Roberts, no es el más romántico que me he leído, pero Nora es una maestra y todos sus libros tienen algo especial.
      Otro abrazo para ti y, bueno, me hace mucha ilusión que me leas ^.^

      Me gusta

  5. Mary Carmen Garcia
    mayo 13, 2015

    Desde que empece en serio a devorar libros es cuando tuve que ponerme gafas porque ya no veia las letras, y gracias a ellas sigo con mi libromania, y sigo leyendo mucha romantica, alguna vez Anna has pensado escribir ambientandote en Escocia?
    Me gusta mucho tu manera de narrar, es muy amena y siempre consigues enganchar al lector desde el principio.

    Me gusta

  6. Sara
    mayo 13, 2015

    Me hace gracia eso de “leer algo serio”, ¿qué pasa?, ¿que las escritoras de novela romántica lo hacen por cachondeo?, ¿las lectoras nos partimos el pecho a cada momento?
    Este debate es recurrente y siempre en contra de la romántica, digo, todos atacando este género, ¿serán todos ellos bastante intolerantes?, porque no he oído ni leído nunca que una lectora de romántica, entre otros géneros, se meta con los demás por leer novela negra o clásicos rusos…

    En fin, de momento mis ojitos aguantan sin gafas, pero intuyo que en algún momento las necesitaré, y si no, me compraré unas sin graduar, que ponerse las gafas y meterse de lleno en un libro me parece un ritual estupendo, y muy de lector!

    Un abrazo

    S

    Me gusta

    • Anna Casanovas
      junio 20, 2015

      Hola, Sara, mil gracias por pasarte y por tu comentario. Me encanta tu teoría del cachondeo, te la tomo prestada. Sí, el debate es recurrente y la verdad es que empieza a ser lamentable. Yo siempre digo que la comunidad de lectoras (y lectores, que también los hay) de romántica es excepcional y está compuesta por gente brillante, lista y, por encima de todo, tolerante con los demás. Ojalá nos tomaran como ejemplo en lugar de criticarnos.
      Un fuerte abrazo.

      Por cierto, cuando quieras te presto mis gafas “viejas” 😉

      Me gusta

  7. Raquel
    mayo 15, 2015

    Jajaja, eso es gente que se aburre mucho, no tiene nada que hacer y, en lugar de aprovechar el tiempo leyendo un libro, se dedica a “opinar” y “aconsejar”. Ese día te tocó a ti, que estabas en el parque, como mañana le puede tocar a otra pobre que esté aparcando y le diga cómo ha de hacerlo.

    Estos son los del “dale, dale, endereza, tira, ahí, ¡para!, ¡para!” y terminan por golpearte el coche con la mano…

    En estos casos, para no bajarme con los ojos llameantes y perder los papeles, trato de contarme a mí misma que esto se debe a que la crisis y, como consecuencia, la caída del sector de la construcción (o al revés, qué sé yo) han dejado a este tipo de personas sin obras que comentar…

    En cuanto a la mala imagen de la novela romántica, pues… sí, y se me ocurren unos cuantos motivos, porque esto no viene de ahora sino que parece ser un pensamiento arraigado. Y creo, con todo respeto, que parte de la culpa es nuestra, de quienes leemos romántica y de quienes a lo largo del tiempo la han escrito. Por eso, está en nuestras manos, más que en las de cualquier otro, cambiar eso.

    ¡Gracias por la entrada! Se te echaba de menos…

    Un abrazo

    PD. Si se comercializasen unas gafas como las de Ágata y Olivia, las Google Glass no tendrían nada que hacer.
    PD2. Terminada y muy disfrutada Fuera de juego, he de lanzar de nuevo una pregunta al mundo, ¿qué les pasa a los personajes masculinos de Anna Casanovas con los móviles, correos y otros medios de comunicación? 😉
    PD3. Si me llevo un libro al parque con mi sobrino, me quitan al niño y no me entero.
    PD4. Y gafas no uso, solo las de sol, que “mitigan” un poco la realidad. De lejos, no veo bien, ¿pero para qué preocuparme de lo que está por llegar? Y de cerca, creo que veo demasiado…

    Me gusta

  8. Bona
    mayo 16, 2015

    Fuera de mi blog, no suelo recomendar libros porque reconozco que mi gusto es muy particular. Pero sí que puedo comentar qué me ha gustado más y qué menos. Eso sí, nunca en plan “tienes que leer esto sin falta”.
    Admito que, a veces, yo misma me sorprendo con prejuicios, cuando veo que la gente se entusiasma con cosas que yo no entiendo. Me ha pasado con Dan Brown, Paulo Coelho y unas cuantas autoras de romántica cuyo nombre omitiré. Pero me pregunto sólo cómo puede haber gente que le guste, nunca me atrevería a abordar a un lector de esos en la calle o afearles sus gustos.
    Reconozco que a mi nadie me ha dicho nunca nada parecido. Quizá porque quien me conozca como lectora sabe que leo de todo. Mis amigos y conocidos, con los que puedo hablar de cosas como los méritos relativos de Cicerón y Tácito, o cuál de las novelas de Philip Roth preferimos, no dicen nada cuando comento que, además, leo novela romántica. No puedo saber lo que piensan, pero no me dicen que por qué no leo “cosas serias”.

    Me gusta

  9. rayanejp
    mayo 17, 2015

    Para mi esta ha sido uns de las mejores entradas que has escrito en este blog y te doy las gracias por hacerlo. Me encanta que tus hijas se pongas gafas de leer, que encuentren una respuesta tan fácil e inocente a la ignorancia y los prejuicios de un adulto y que sigas siendo como eres a pesar de las veces que has tenido que aguantar a personas como el señor P. Yo también seguiré leyendo lo que me apetezca en cualquier rincón de la ciudad en el que me quede quieta más de 5 minutos. Y por cierto, me encanta tu dibujo ♡

    Me gusta

  10. Maricarmenmar
    mayo 22, 2015

    Holaaa!!! Me ha encantado tu post. Yo también uso gafas de leer y ojalá mi hijo las usara tanto como yo!!! El refrán dice: A palabras necias, oídos sordos… pues eso!!! Estoy enamorada de tu escritura. Sin duda alguna todo lo q publiques leeré. Ojalá te pueda conocer en la feria del libro de Madrid. Besos.

    Me gusta

    • Anna Casanovas
      junio 20, 2015

      Muchísimas gracias, Mari Carmen, eres un sol. Gracias por los ánimos y por pasarte por aquí y siempre, siempre, siempre, gracias por leerme.
      Vamos a llevar gafas de leer y a ser “sordas” toda la vida.
      Besos.
      (perdón por el súper y vergonzoso retraso en contestar)

      Me gusta

  11. Virginia Sendino Bernal
    mayo 26, 2015

    Hola Anna. Yo también soy bastaaaaante miope, jeje, un topillo como digo yo. Las gafas de leer son geniales, ojala todo el mundo tuviese unas. Mis hijos son aun pequeños, pero espero que las empiecen a usar bien pronto.
    En cuanto a la romántica…pues como tu dices, para desgracias ya está el día a día y el telediario….yo últimamente con los libros, al igual que las películas no me apetece nada “serio”. Y al que no le guste, que no mire.
    Me encantan tus novelas. Sigue haciendo lo que haces.
    Besos.

    Me gusta

    • Anna Casanovas
      junio 20, 2015

      Gracias, Virginia, y mil perdones por el retraso en contestar. Espero que tu miopía no se cure nunca 😉
      Seguro que tus hijos serán unos lectores estupendos.
      Besos.

      Me gusta

  12. Marta
    agosto 10, 2015

    Donde voy yo, me acompaña un libro (si llevo sola a mi hijo al parque no, porque me las lía en 1 segundo y no me puedo centrar). Cuando alguien me ha juzgado por leer novela romántica mi respuesta ha sido siempre la misma ” La lectura hace que desconecte del mundo real y en esos momentos de paz soy feliz. Si quisiera penas solamente tendría que encender la televisión y ver el telediario o escuchar las noticias por la radio”
    Me gusta la intriga, me gusta el suspense, las novelas policíacas… pero soy una enamorada de la novela romántica.
    Un saludo de:
    “Una que si compra libros y los luce con orgullo”
    PD: Nora Roberts nunca decepciona y el libro “El coleccionista” me encantó como todo lo que he leido de ella hasta el momento

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada en mayo 12, 2015 por en El Club de los Adictos Literarios, Mi inspiración, Mis novelas y etiquetada con , .

Búscame en Twitter

Así no te perderás ninguna entrada... y prometo contarte cosas interesantes.

Únete a otros 14.375 seguidores

Curiosea por mi Instagram

Como montar en bicicleta 🚲 ¿Sabéis eso que dicen cuando tienes miedo de hacer algo que hace tiempo que no haces? Como montar en bicicleta. ¿O cuando has hecho algo que te ha salido mal y te aterra volver a intentarlo? Como montar en bicicleta. Quizá como frase no sea nada del otro mundo, en realidad es un tanto absurda y más en mi caso que pedaleo fatal y me da miedo circular por calles transitadas (transitadas = más de una persona en mi camino), pero este año es parte de mí. No os suelto más rollos, espero poder enseñaros poco a poco a qué me refiero; una de las cosas que voy a retomar es el blog -esta me da poco miedo, algo, pero poco- y otra es retomar proyectos pendientes desde hace (demasiado) tiempo. Y otra, escribir una historia que lleva tiempo en mi cabeza pero con la que aún no me había atrevido 👩🏼‍💻 Y por último 🎉🎉 ¡”Carolina y los Valientes” y yo nos vamos de presentación! 🎉🎉 Este miércoles estaré en Castellón, en la llibreria Argot, acompañada por la diputada de cultura de la Diputació de Castelló para hablar del Galardón Letras del Meditérraneo y de Carolina y sus chicos, por supuesto. Si estáis por la zona, agradeceré vuestra compañía y abrazos. #CarolinaYLosValientes 💖#GalardónLetrasDelMediterraneo #SéValiente #ComoMontarEnBicicleta 🚲 #MiPrimeraFotoDel2020
¿Qué es lo que convierte un libro o una película en el libro o la peli perfectos para Navidad? ¿Tiene que suceder en Navidad? ¿Tiene que acabar bien? ¿Tiene que ser un drama? 🤷🏼‍♀️. Una de mis pelis de Navidad preferidas es “Jungla de cristal” y pelearé hasta quedarme afónica con quien me lleve la contraria, otra es “About time”, y estos días leo libros juveniles o románticos que acaben bien porque para dramas todos ya tenemos bastantes. Las novelas que he elegido para concluir este calendario de adviento son perfectas -en mi opinión, total es mi calendario- para estas fechas. Las dos están traducidas al castellano (la edición del de Jeanette Winterson es preciosa 🥺) ¿Tenéis algún libro o género literario preferido para estos días? ¿Y alguna película? Contadme, quiero añadirlas a mi lista 😘 🥮”Christmas days” de Jeanette Winterson (en castellano “Días de Navidad. Cuentos y recetas”). Si no habéis leído nada de Jeanette Winterson dejad el móbil e id a por uno de sus libros, cualquiera. Me espero. Este que os propongo es muy buena opción porque son doce historias cortas, divertidas, imaginativas y geniales cada una con su receta. #ChristmasDays #JeanetteWinterson 🛏”The flat share” de Beth O’Leary (“Piso para dos”). Lo compré por casualidad en semana santa y me cogió por sorpresa, algo que a estas alturas no me sucede tan a menudo como querría. Tiffy trabaja de día y Leon de noche, comparten piso y no se conocen, es la solución perfecta. Se dejan notas y claro eso no complicará las cosas, no, qué va. #TheFlatShare #BethOLeary 🎄Gracias por compartir estos días conmigo, por vuestros comentarios y sugerencias lectoras. Feliz Navidad.🎄 Aunque acabe el calendario seguiré hablando de libros 🤫. Y de “Carolina y los Valientes”💖 #CalendarioDeAdvientoLiterario 23/24 24/24 📚 #LibroNavidad 🎄 #Bibliophiles #BookLove ❤️ #Books #AllIWantForChristmasIsBooks #AllIWantForChristmasIsYou #AndBooks #CualquierExcusaEsBuenaParaRecomendarUnLibro
Hoy el New York Times publicaba que a finales del pasado mes de octubre, a los sesenta y siete años, fallecía Johanna Lindsey tras padecer cáncer de pulmón. Los que no leéis novela romántica -este punto lo dejamos para otro día- es probable que no sepais quién es, pero es como si muriera Scorsese o Spielberg; quizá no toda su carrera son aciertos, pero el género al que pertenecen no sería lo mismo sin ellos. Pues sin Johanna la romántica, la narrativa femenina y la industria editorial que las rodea no serían las mismas. Quería fotografiar un libro suyo, pero los tengo guardados en casa de mis padres porque es cierto que con los años mis gustos de lectora me han llevado lejos de la señora Lindsey, pero eso no significa que no reconozca el valor que tuvieron en su momento. El único libro que conservo en mi casa de esa época es este. Esta es la primera novela romántica que compré en castellano, fue en 1999 y siempre está en mi biblioteca porque me recuerda quién era yo entonces, por qué leía romántica y qué significó para mí. Por eso la recomiendo hoy en el calendario de adviento, no por la novela en sí sino por lo que significan a veces estas historias imperfectas que nos marcan casi sin darnos cuenta. Como el legado de Johanna Lindsey. ¿Cuál fue la primera novela que os marcó sea por lo que sea? Contadme ❣️”Cuando tú llegaste” de Judith McNaught (traducción de Josefina Guerrero. Otra editorial la reeditó con otro título: “Pasajes al corazón”) ❣️¿De qué va? Una rica americana viaja de EEUU a Inglaterra para casarse con un noble, pero la americana en cuestión no quiere tal matrimonio y planea escabullirse. La doncella que la acompaña, Sheridan Blomleigh, humilde y que ha convivido con indios, es la encargada de darle la noticia al noble prometido. Pero al desembarcar un mástil se rompe y la golpea en la cabeza y... ¡la amnesia de la que os hablaba el otro día! Sheridan no recuerda quién es y Stephen Westmoreland, el lord prometido, cree que se trata de su futura esposa pues no se han visto nunca. Esta novela es un locurón, está llena de comportamientos anticuados (gracias a Dios) pero le tengo mucho cariño y eso, en mi opinión, también es importante 😘
La Navidad y todos esos almuerzos con sobremesas, charlas y partidas de cartas que los convierten en cenas y a veces en “¿por qué no os quedáis a dormir?” Ya casi está aquí y quizá por eso he cambiado el libro que iba a colgar hoy por este; porque es una historia familiar llena de personajes imperfectos y reales, de esos que quieres abrazar cuando llegas a la última página. 🌍”Tiene que ser aquí” de Maggie O’Farrell (traducción de Concha Cardeñoso) 🌍¿De qué va? La trama se desarrolla entre 1944 y 2016 y la estructura es desordenada: salta hacia atrás y hacia delante. Al principio puede parecer un poco confuso -a mí estas formas de narración me encantan-, pero si no es así os aseguro que en este caso merece mucho la pena hacer el esfuerzo. Además, la historia nos lleva a Nueva York, Irlanda, París y es preciosa. La novela, aunque nos presenta bastantes personajes, gira en torno a Daniel y Claudette. Daniel es un linguista de Nueva York que cuando conoce a Claudette y se enamora de ella ya tiene un matrimonio fracasado y dos hijos a los que casi no ve a sus espaldas. Los motivos no os los cuento. Claudette es una actriz que en el momento más álgido de su carrera hollywoodiense decidió dejarlo todo y mudarse a la campiña irlandesa. Tampoco os cuento por qué. Allí es donde vive feliz en la actualidad con Daniel y la familia que han creado hasta que su marido recibe una noticia sobre una mujer de su pasado y sus vidas, sus sentimientos y ese lugar en el mundo que han construido juntos son puestos a prueba. Es una historia sobre el amor, sobre la familia y sobre la ausencia. Una cosa más: el libro tiene fotografías en el interior que acompañan cierta parte del argumento de una manera maravillosa. 🌍Una frase: {¡Qué diferente podría haber sido todo, qué minúsculas las causas y qué devastadoras las consecuencias!} #TeníaQueSerAquí #MaggieOFarrell 💙 #CalendarioDeAdvientoLiterario 📚21/24 #LibroNavidad 🎄#CualquierExcusaEsBuenaParaRecomendarUnLibro #BookLove ❤️ #Books #Bibliophiles
Follow Anna Casanovas on WordPress.com
A %d blogueros les gusta esto: