Anna Casanovas

Escritora, convencida de que existen los finales felices. Librianna es mi lugar especial, ¿quieres conocerlo?

Placeres culpables

Cuando tenía catorce años “Dirty Dancing” llegó al cine de mi pueblo y la vi trece veces seguidas. Trece. Fui el viernes por la tarde con una de mis mejores amigas de E.G.B y después arrastré a mi hermana Marina, a mis padres, a cualquiera que se dejase; entraba en la primera sesión y salía en la penúltima (la última no porque era demasiado tarde para mi edad). Cuando la quitaron del cine a la semana siguiente, el acomodador me regaló el cartón que tenían de la película, ese en el que Patrick Swayze abraza a Jennifer Grey por la espalda en la última escena. Lo tuve en mi habitación hasta que el moho lo echó a perder.

Esta historia es completamente cierta y a mis hermanos y amigos, y a Marc, obviamente, les encanta recordármela. Me gustaba tanto esta película que mi padre consiguió que uno de sus amigos le trajese de Alemania una copia en VHS . Yo no sé alemán y, sin embargo, aún hoy puedo recitar ciertas partes en ese idioma. Gracias a Dios que entonces no existía Youtube, porque habría faltado al colegio durante semanas.

“Dirty Dancing” (hago un inciso aquí porque la traductora que hay en mí necesita dar las gracias a los dioses de la traducción por haber protegido esta película y no haberle cambiado el título y haberle puesto “amor en la pista de baile” o alguna tontería por el estilo) es mucho más que una película romántica, aunque sin duda lo es, o una peli de baile, aunque el último es espectacular y dudo muchísimo que exista alguien que no haya intentando hacer ese salto como mínimo una vez.

“Dirty Dancing” habla sobre el amor y sobre la inteligencia, sobre el miedo y sobre lo difícil que resulta ser valiente y hacer lo correcto. La protagonista, Baby, es lista y cuando se enamora de Johnny no se idiotiza. Ella en ningún momento se plantea dejar de ir a la universidad para seguirle a él bailando por los hoteles ni se pone en plan dramático cuando él se va. Johnny tiene principios y defiende a sus amigos y cuida de Baby sin insinuar que ella lo necesita para eso,  y se atreve a enamorarse de ella; en ningún momento se siente intimidado por su inteligencia ni se burla de ella, la admira. En “Dirty Dancing” se habla también del aborto y de una manera espectacular, y también de la diferencia de clases, tanto económicas como por educación. Los padres de Baby no se comportan como unos lunáticos y cuando el padre, que es médico, se equivoca en sus presunciones, lo reconoce. Al final de la película, cuando Johnny va a buscar a Baby en la mesa del restaurante, siempre me entran ganas de aplaudir cuando veo la cara (y lo que hace) la madre de ella. En la película también se habla de las relaciones entre hermanos, de que no siempre son perfectas y de que, aunque sean malas, en el fondo puedes contar con ellos. “Dirty Dancing” nos enseña que cualquier cambio importante empieza siempre con un simple gesto.

En resumen, es una película estupenda que sí, recurre a algún que otro cliché, a muchos, pero es sincera y auténtica y nos enseñó un montón de cosas a las chicas y a los chicos que no somos (y no queremos ser) la reina del baile.

Y esta película suele definirse como un placer culpable, es decir, como comer chocolate o comprarte un pintalabios que no te hace falta; algo que ves cuando te sientes mal o cuando “no quieres pensar”.

Hace tiempo que sé que esto es así, pero esta semana he estado pensando que no acaba de gustarme esta definición. Todo empezó el martes cuando una amiga mía, que está haciendo un master en edición, me contó que un profesor les preguntó qué libro estaban leyendo para hacer un análisis de la clase y una chica se negó a dar el nombre de su lectura porque era “una novela romántica”. Es mi “placer culpable” dijo. Al parecer, todo el mundo lo entendió y la clase siguió adelante sin que esta chica confesase.

Mi pregunta es ¿por qué tenemos que sentirnos culpables de leer un libro y otro no? Si no me siento culpable por leer “Patria”, por qué tengo que sentírmelo si leo “Navegando por la tentación”? O en el caso del cine ¿por qué es un placer culpable ver cincuenta veces “Orgullo y Prejuicio” y nos negamos a confesar que nos aburrió soberanamente “El árbol de la vida”? Yo creo que el hecho de que recurramos a una película o a un libro, la que sea, y no otros es un halago para el escritor o para el director y los actores porque han conseguido emocionarnos tanto que se han convertido en cierta manera en nuestro refugio.

Los llamados “placeres culpables” de la literatura son los libros que más ganas tenemos de leer, los que nos llevan a quedarnos despiertos toda la noche y los que recomendamos a cualquiera que quiera escucharnos tanto si tienen una buena crítica en un periódico de tirada nacional como si no. Puedo sentirme culpable de pasarme el día siguiente en plan zombie, pero no de haber leído un libro espectacular que me ha mantenido pegada a sus páginas hasta el final.

Yo confieso que he leído libros aplaudidos por la crítica “seria” que me han parecido infumables y otros que me han gustado, he leído algunos que me han costado horrores y otros que he volado de un capítulo al otro. Igual que en cualquier otro género. Igual que en la literatura romántica.

No voy a sentirme culpable por leer estos libros cuando son un auténtico y verdadero placer. Así que esta tarde leeré una buena novela romántica, ya os contaré cual -tengo varias esperándome en mi estantería-, y por la noche veremos una película con las niñas… y mañana vamos los cuatro a Barcelona  a ver la obra de teatro de “Dirty Dancing”.

¡Vivan los placeres culpables! (pero dejemos de llamarlos así)

Por si os apetece intentarlo (sin sentiros culpables)

Por si os apetece intentarlo (sin sentiros culpables)

Gracias por leer este post y si os apetece contarme vuestra teoría sobre los “placeres culpables”, ya sabéis, dejad un comentario ♥

 

11 comentarios el “Placeres culpables

  1. Bona
    febrero 18, 2017

    Te entiendo y comparto lo que dices. Lo que creo es que es una expresión útil para cortar y que no te den la coña. Es una forma de decir “ya sé que crees que no debería leer este libro / ver esta peli”, así que no hace falta que me lo recuerdes. Pero tienes razón, la expresión no es agradable porque parece que estás haciendo algo malo, cuando no es así. Yo suelo decir que el cine comercial o la ficción comercial me entretienen y eso hasta cierto punto también sirve para que no te den la brasa. Reconozco que tampoco tengo demasiados problemas porque no es el único cine o ficción que leo, así que los que me rodean no se atreven a decir gran cosa. Suena muy pedante, pero cuando puedes hablar con soltura de Mizoguchi o Kiarostami, nadie te dice nada porque disfrutes de “Rogue One”. Mi defensa va más por ahí que hablar de “placeres culpables”.

    Le gusta a 1 persona

  2. Teresa
    febrero 18, 2017

    A éstas alturas no me siento culpable por casi nada y menos si me da placer. 😊 Me ha encantado tu post. Un abrazo.

    Le gusta a 1 persona

  3. Aure
    febrero 18, 2017

    Hola Anna! Acabo de terminar tu libro Sin miedo a nada y mirando tus obras he acabado aquí, no sabía que tenías word ,mis placeres culpables son muchos y variados aunque sanos. No los considero culpables de nada ,es mas, me encanta regoderame en ellos , pero soy consciente que algunos les moleste y no suelo hablar de ellos abiertamente . El mejor que tengo es la lectura romántica y suelo ser muy intensa hablando de ella ,comprendo que muchos no lo consideran ni literatura ,pero se pierden un mundo lleno de emociones .Gracias por hacer que disfrute de uno de mis mejores placeres y no me siento nada culpable . Besitosss

    Le gusta a 1 persona

  4. María Jesús
    febrero 19, 2017

    Hola, me ha gustado muchísimo tu post. Para mi uno de los mayores placeres es pasar la tarde del domingo leyendo una novela romántica, que además tenga final feliz.
    Y eso no me hace sentir culpable, me hace “FELIZ”. Un beso.

    Le gusta a 1 persona

  5. Pepa
    febrero 19, 2017

    Hola!!
    Está claro que vivo en otro mundo, no había oído nunca esta expresión. Lo admito, yo era de as que de jovencita forraba las novelas que leía porque me daba vergüenza que miraban las tapas… algo a lo que las tapas no ayudaban mucho jajaja
    Ahora ya me da igual, me gusta la polémica, así que casi que estoy deseando que me pregunten qué leo para lanzarme de cabeza a la piscina y empezar una conversación controvertida.
    Es una pena que sigamos así. Me pasa como a ti, he leído libros “obras de arte” a los que casi he usado de libro de cabecera en épocas de insomnio y, con el tiempo, he aprendido a asumir que leer lo que leo es lo que me hace disfrutar realmente. Así que, que cada cual haga lo que le apetece que en el fondo es lo que debería hacer todo el mundo sin prejuiciar …
    Buen post!!!!

    Le gusta a 1 persona

  6. Mar Jiménez
    febrero 19, 2017

    Cuanta razón tienes. Leer literatura romantica es uno de mis mejores placeres para mi satisfactorio. Claro que en público tampoco se puede contar demasiado, incluso hay gente que no ha cogido un libro en su vida se atreve a decir que no es literatura. En cualquier caso creo hay mucho purista en todo y tenemos una clara tendendencia a hablar de lo que hacen los demas y no somos capaces de darnos cuenta de que hay que ser feliz, sea cual sea manera que se consiga (leer, ver peliculas…).
    El post como todos lo que haces, genial!!!!
    Besos.

    Le gusta a 1 persona

  7. Ingrid Adjes
    febrero 19, 2017

    ¡Hola! Creo que esa expresión lo que trata es de enviar el mensaje de que son lecturas que no aportan, que no enriquecen. Mal comparado, es como el chocolate (en el anuncio ese), se supone que no te estás alimentando de forma “sana”, sino con azúcares y grasas. Igual temen que quienes disfrutamos con estas lecturas o estas películas corremos el riesgo de volvernos más tontos. ¡Pobrecitos, nosotros!

    Pero, vamos, que es muy fácil criticar a los demás por comer chocolate, mientras tú bebes alcohol, fumas, no haces ejercicio, te hartas de harinas blancas y grasas animales… ¿El fútbol, las películas violentas, las “pseudo tertulias”, etc.? Muy bien, gracias, es de intelectuales, aham, sí…

    Estupenda entrada y mucha envidia me dais con ese musical 😉

    Le gusta a 1 persona

  8. JUANA ROSA SÁNCHEZ GUEDES
    febrero 19, 2017

    Mi placer culpable, nunca lo he considerado así, emocionarme y llorar por leer una novela, leer el final primero por saber sí los protagonistas consiguen ser felices, lo hago, no debería pero como placer culpable es vivir las vivencias de los protagonistas como propias, la emoción de quedarse hasta altas horas sabiendo que tienes que trabajar al día siguiente por llegar al final, la emoción de comentar con un auditorio que te lo permite el último libro que leí y me emocionó, sí Anna sí, eso e un pecado creo que arderé en el infierno con la mejor de mis sonrisas.

    Le gusta a 1 persona

  9. paz fernandez
    febrero 20, 2017

    Me he sentido totalmente identificada, con todo lo que has dicho. Aun recuerdo cuando iba a la universidad en Oviedo y tenia que coger el tren. Siempre llevaba alguna”novela romántica”, de aquella se utilizaba”novela rosa” de forma despectiva, pues las forraba con papeles de revista chulos para que no supieran lo que leía. Una compañera me decía que eso eran chorradas, era muy hippy, pero cuando nos preguntaron quien era Mary Wollstonecraft la única que supo quien era, yo y gracias a una novela. Puedo leer de todo como puedo escuchar desde rock hasta zarzuela u ópera. Pero la Novela Romántica es y será mi predilecta. Mea Culpa!!!

    Le gusta a 1 persona

  10. Fina
    febrero 20, 2017

    Yo la vi en VHS varias veces seguidas, m encanta y m trae muy buenos recuerdos, así como Orgullo y prejuicio o Persuasión, no m da vergüenza decir q veo esas películas y leo romántica, a quien no le guste, no es mi problema

    Le gusta a 1 persona

  11. Montse
    febrero 23, 2017

    Hola Anna.

    Yo hace tiempo que el tema de los libros me lo tomo de otra manera. Me explico. Si me gusta un libro lo devoro y hasta me compro más de una edición (si la hay). No escondo que leo romántica. Últimamente hecho mucho de menos encontrar buenas novelas románticas (sobretodo históricas). Y también últimamente los libros alabados por la crítica no me han gustado ni tampoco algunos que me han recomendado. Así que ahora me quedo únicamente con los libros que me llaman y las recomendaciones fiables son de un grupo reducido de lectoras que tengo el privilegio de conocer y considerar amigas. Con las películas otro tanto.

    Le gusta a 1 persona

Responder a Ingrid Adjes Cancelar respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada en febrero 18, 2017 por en A veces me pongo seria, Peripecias, Personal y etiquetada con , , , .

Búscame en Twitter

Así no te perderás ninguna entrada... y prometo contarte cosas interesantes.

Únete a otros 14.372 seguidores

Curiosea por mi Instagram

Yo no sé quién inventa estas cosas, pero al parecer hoy es el “national book lovers day” y según la wikipedia (fuente de información fiable donde la haya 🙄) se trata de un día para celebrar la pasión por la lectura y no se sabe ni quién lo inventó ni por qué eligió esta fecha. En fin, diría yo que para leer cualquier día es bueno y que para celebrar la pasión por los libros no hace falta que nos lo recuerde Internet, ¿no os parece?. A lo mejor soy yo, que me@he vuelto antipática, pero creo que los protagonistas de la recomendación de hoy me entenderían. 🌊”La gran travesía” de Shion Miura (traducción de Rumi Sato) 🌊¿De qué va? Pasa en Japón y la cultura japonesa es una protagonista más (algo que para mí ya era un plus porque he leído pocos libros ambientados allí). El encargado de hacer diccionarios de una editorial se jubila y después de pensarlo mucho elige como sucesor a Majime, un joven muy tímido, muy torpe en cuanto a interacciones sociales se refiere y que siente fascinación por las palabras y por encontrar su significado excato. Mijame tiene que hacer un nuevo diccionario -llamado “La gran travesía- y a lo largo de los años que le lleva confeccionarlo él y la gente de la editorial aprenden que la vida, como las palabras, tiene muchos matices y el amor, más. Es un libro precioso con mucho ❤️ 🌊Una frase: {Reunir una gran cantidad de palabras con la mayor precisión posible era como encontrar un espejo que no devolviera una imagen distorsionada.} 🌊Otra frase (de una carta): {Escribo porque tengo algo que confesarte. Mis emociones no paran de agitarse como la marea, y he llegado a convencerme de que esta marea, a diferencia del océano, nunca bajará.} #LaGranTravesía #ShionMiura #UnVeranoDeLibros #LeerEnVerano ☀️ #LeerTodoElAño 📚#BookLove ❤️ #Books #BookLoversDay #InventosDeLaWikipedia 🤷🏼‍♀️ #CualquierExcusaEsBuenaParaRecomendarUnLibro #YCualquierDíaParaLeerlo 📖
Hay momentos históricos que aparecen en tantos libros que casi nos sabemos de memoria, y sin embargo, hay otros que son prácticamente unos desconocidos (a no ser que seas un gran historiador que, por desgracia, no es mi caso). Algo así como que los vampiros tienen siempre mejor publicidad que los hombres lobo; mi teoría al respecto es que a los de Drácula se les da mejor el márketing que a los licántropos. Me voy por las ramas... La novela que os propongo hoy la leí hace tres navidades y narra de una forma increíble uno de estos momentos “no repetidos hasta en la sopa”: las guerras del Rif. 🏝”La reina del azúcar” de Dolores García Ruiz. 🏝¿De qué va? En el archivo militar de Melilla, en medio de unos documentos confidenciales, aparece un cuaderno con la vida de Inés Belmonte, una mujer conocida también como “la reina del azúcar”. El juez Prieto abre entonces una investigación que lo llevará hasta el comandante Fonseca, un militar retirado y con Alzheimer, que lo ayudará a buscar las pruebas necesarias para averiuguar la verdad. Y esta verdad les cambiará la vida. La guerra del Rif y en concreto el desastre del Annual en 1921 son piezas claves de esta historiaque va de París a Marruecos y del pasado a la actualidad. 🏝Leedlo si buscáis una novela histórica bien escrita, emocionante, con personajes estupendos y con una trama que sin duda no conocéis de memoria y que además es impactante. En especial todo lo referente al Regimiento de Cazadores de Alcántara. 🏝Una escena: {-No tengo hijos. Si aún no he tomado esposa es porque tengo el terrible defecto de sentirme atraído por mujeres inteligentes. -Eso no es un defecto; más bien, por el contrario, le honra. Ni es motivo para no casarse.} #LaReinaDelAzúcar #UnVeranoDeLibros 📚 #2de31 #LeerEnVerano ☀️#LeerTodoElAño #BookLove ❤️ #Books #CualquierExcusaEsBuenaParaRecomendarUnLibro #HayVidaMásAlláDeLosLibrosHistóricosSobreLaSegundaGuerraMundial 💁🏼‍♀️ #MiTeoríaSobreDráculaElHombreLoboYElMárketing 🤷🏼‍♀️
Recomendar libros es muy difícil, desde aquí mando mis respetos y profunda admiración a las libreras y bibliotecarias del mundo, pero a veces acertar un libro “para ti mismo” también es complicado. Yo hay días que no sé qué libro elegir y eso que mi pila de pendientes es casi una montaña y otros puedo pasarme horas dudando entre dos o tres. La dificultad reside en que quieres acertar, quieres leer algo que te dé justo lo que necesitas ese día, ese momento concreto. Casi es como si quisiera que mis estanterías me leyeran la mente (o vieran qué día he tenido) y me respondieran haciendo flotar un libro hacía mí diciéndome -con la voz de Tom Hiddleston a poder ser-: “Hoy necesitas este libro”. Mi intención no era contaros esto, eta deciros que este agosto me gustaría compartir con vosotras libros que (si no me falla la memoria y si mis anotaciones son correctas) he leído en verano o estando de vacaciones... siento no poder ofreceros la voz de Loki para acompañarlo. Este libro lo leí el verano pasado. 📱”Crosstalk” de Connie Willis (está traducido al castellano con el título “Interferencias”) 📱¿De qué va? Bridgget es una chica que trabaja en lo que vendría a ser el mayor competidor de Apple igual que su novio Brett. Para declarársele él le propone que se sometan a una intervención en el cerebro que está muy de moda y que supuestamente hace que si dos personas están muy unidas puedan leerse la mente. El problema es que cuando Bridgget despierta de la operación no está conectada con Brett sino con C.B, el resevado y algo excéntrico científico de la empresa donde trabajan, quien curiosamente había intentado convencerla por todos los medios de que no se sometiese a dicha intervención. 📱Es una especie de comedia de enredos con algo de ciencia ficción, con una familia de pelirrojos (la de Bridgget) muy liantes, diálogos muy ágiles, giros -un poco- surrealistas y momentos románticos de película (a lo El chip prodigioso o ¿Qué me pasa doctor?) y también algo de crítica social. 📱Una frase: {If people really wanted to communicate, they’d tell the truth, but they don’t} #Crosstalk #ConnieWillis #LeerEnVerano #LeerTodoElAño #UnVeranoDeLibros 📚#1de31 #BookLove ❤️
El disco de Carolina y los Valientes. Solo grabaron un álbum, fue meses antes de actuar como teloneros de los Beatles y tenía catorce canciones. La preferida de Carolina era “Paremos el tiempo juntos”, la de Luis “Contigo”, la de Jaime “Correr”, la de Mateo “De junio a septiembre”, la de Tomás “No quería que me besaras”, pero la que de verdad cantaban juntos siempre, incluso cuando no estaban actuando, era “Valientes”. “Valientes” también era la canción preferida de la madre de Miguel, en casa de sus amigos tenían cds, pero en la suya su madre ponía aquel disco tantas veces que estaba un poco rayado; él podía anticipar el momento exacto donde la aguja rascaría y veía, aunque no estuviera mirando, la sonrisa de su madre, que lo ignoraría y seguiría cantando (y desafinando) como si nada. Tal vez por eso necesita averiguar qué fue del grupo. ¿Por qué desaparecieron? ¿Cuál es su verdadera historia? La novela llega a las librerías el 10 de septiembre, pero quizá antes pueda compartir con vosotros una de estas canciones (de verdad). #CarolinaYLosValientes 💛💗#SéValiente #GalardónLetrasDelMediterráneo 📚 #NoLlegoConElCorazónEnteroALaFechaDePublicación #QuéNocheLaDeAquelAño ✨ #ElDiscoEsDeVerdad 🎙#LasCancionesTambién #MisHijasDicenQueEsUnCDGigante 🤦🏼‍♀️😫 #ALosVinilosAntesLosLlamábamosDiscos 😅 #Vinilo
Follow Anna Casanovas on WordPress.com
A %d blogueros les gusta esto: