Anna Casanovas

Escritora, convencida de que existen los finales felices. Librianna es mi lugar especial, ¿quieres conocerlo?

Basta de decir que la literatura romántica crea falsas expectativas o no es feminista

Estos últimos meses he tenido la suerte de visitar Málaga, Granada y Santander y de conocer en esas ciudades tan preciosas a un montón de lectoras y lectores, blogueros y escritores de literatura romántica. De hecho, dentro de un rato me subo al AVE rumbo a Madrid para acudir a la Feria del Libro y allí espero seguir haciéndolo. ¿Por qué no estoy haciendo la maleta? ¿Por qué he decidido escribir un post a estas horas? La respuesta más evidente es que estoy nerviosa, siempre lo estoy antes de viajar a eventos literarios (y antes de viajar a cualquier a cualquier parte sea por el motivo que sea). La respuesta no tan evidente es que llevo semanas dándole vueltas a esta idea y hoy por fin he encontrado la manera de darle forma, más o menos, tampoco creáis que mis pensamientos son del todo coherentes. A ver si lo consigo.

El primer encuentro al que asistí fue el de Málaga y allí escuché una ponencia y participé en una mesa junto a otras dos escritoras donde después intentamos responder a las preguntas del público que siempre sabe más que nosotras, que yo al menos. Al día siguiente fui a Granada donde una librera espectacular me demostró que la gente compra libros cuando se los recomiendan con pasión y con corazón y tuve el privilegio de estar horas hablando con lectoras y firmando libros. Por último, hace una semana estuve en Santander en otro evento y también pude escuchar varias mesas de debate y formar parte de la última. En todos estos encuentros salió en un momento u otro este tema: las “falsas” expectativas que crea la literatura romántica.

A ver, soy consciente de que no todas las novelas románticas cumplen ni cumplirán jamás lo que voy a decir dentro de unos párrafos, pero estoy cansada de que todas las novelas de este género vayan siempre a parar al mismo saco como si no existiesen distinciones o como si para este género no hubiese pasado el tiempo y no hubiese evolucionado como cualquier otro.

En un pasado no tan lejano, en los años setenta y principios de los ochenta, había novelas en las que el protagonista violaba a la protagonista y al final “se enamoraban”. No podemos negarlo y lo cierto es que sería absurdo intentarlo. Hay estudios, miles de artículos, que explican dicho fenómeno como fruto de la época, igual que pasaba en las series de televisión. Es obvio que la dinámica que existía entre Sue Ellen y J.R en Dallas no es la misma que la encontramos hoy entre Alicia y Peter Florrick en The Good Wife. Tal vez algún día podría escribir sobre esto, pero no en este post.

También es cierto que hoy siguen existiendo novelas que desconocen por completo el significado de la palabra feminismo y que este está ausente de sus páginas. Novelas en las que ella, la chica, aguanta todo lo que le hace el chico y al final gracias a eso él accede a sus emociones y le proporciona un final feliz. En esta clase de novelas, él es tan fuerte, tan alpha, que la chica, aunque en una parte de su interior sabe que lo que él le pide – ordena no tiene sentido, sucumbe y cae rendida cuando él la toca o besa porque “no puede evitarlo”. Entiendo porque funcionan estas historias, he leído algunas y a mí no me llegan -o me causan un efecto que sin duda no es el buscado-, y sé que responden a un imaginario legítimo, que escenifican una fantasía muy extendida y que es la misma que se repite en las novelas de misterio en las que David consigue derribar y  destruir a Goliat.

Pero en este post no quiero hablar de estas historias (ni criticarlas, existen, es genial, si os gustan id a por ellas), quiero hablar de esas novelas en las que la protagonista es una chica con la cabeza bien amueblada sobre los hombros, viva en otro siglo, en el futuro o en el presente, y es capaz de razonar, de saber qué quiere y de luchar para conseguirlo sin renunciar a su autoestima, su inteligencia o sus valores. En la gran mayoría de buenas historias, esas con las que nos identificamos de verdad y que van mucho más allá del sexo, el protagonista es un hombre también complejo, con sus defectos igual que la protagonista femenina, y que también es capaz de razonar, de comportarse como un ser humano decente y de identificar sus sentimientos y luchar por ellos. En mi opinión, es mucho más satisfactorio como escritora y como lectora escribir o leer cómo esa clase de personas se conocen y enamoran y no sencillamente se desean y meten en la cama. Las escenas en las que ellos hablan, se conocen, discuten, se ríen el uno del otro, piensan el uno en el otro y al final se enamoran son las que emocionan verdaderamente y quedan en nuestra memoria.

Cuando alguien dice que la novela romántica crea falsas expectativas, yo le digo que se fije en las novelas de misterio o de ciencia ficción. Seamos realistas, ¿qué es más difícil que ocurra, que nos enamoremos o que capturemos a un asesino en serie? ¿que conozcamos a nuestra pareja en una boda y vivamos unos meses emocionantes mientras nos enamoramos o que conozcamos a Thor al entrar en el Empire State? En cualquier obra literaria hay un elemento de ficción, obviamente, tenemos que “exagerar” para convertir esas páginas en algo mágico, pero a mí me gusta creer que es mucho más probable encontrar el amor que no que me secuestren al bajar del tren.

En cuanto al feminismo y al papel que puede, debe y necesita jugar la literatura al respecto yo digo que hay muchísimas novelas románticas feministas, muchas más de las que no lo son. En estas novelas la protagonista evoluciona, resuelve sus problemas y los de los demás y al final consigue TAMBIÉN encontrar el amor. Pero es un “también”, no es el único objetivo de su vida y no se ha sacrificado a sí misma para lograrlo. En estas novelas el protagonista masculino aporta, nunca resta, y si bien es innegable que habrá un conflicto entre la pareja porque de eso se trata, él será un hombre digno de ella, que sabrá reconocer que la necesita y la tratará como igual o incluso quedará en un segundo plano porque ella resolverá la situación por sí misma.

Los libros, igual que las películas y otras representaciones artísticas, reflejan el momento en el que vivimos y cuando decimos que las novelas románticas crean falsas expectativas es como si estuviésemos diciendo que las mujeres no sabemos lo que queremos o que hemos renunciado a encontrar una pareja que nos trate como merecemos (dentro y fuera de la cama).

Tenemos que seguir defendiendo la buena reputación de estas novelas, de las buenas historias, igual que tenemos que seguir peleando por la igualdad entre hombres y mujeres en todos los aspectos de nuestro día a día.

Ojalá nos veamos en Madrid este domingo, pero si no y os apetece hablar de esto conmigo, o de lo que sea, dejad un comentario ♥

 

13 comentarios el “Basta de decir que la literatura romántica crea falsas expectativas o no es feminista

  1. Noemí
    junio 3, 2017

    Muy bien reflexionado Anna! Hay historias de todo tipo,porque se escriben y publican muchas. Yo leo muchas veces sobre protagonistas femeninas que son fuertes,valientes y que no están esperando a que un hombre les solucione la vida,afortunadamente creo que cada vez más.Que por algo estamos en el siglo XXI.Es más yo creo que puede ser un medio muy potente para reivindicar el papel de la mujer en nuestra sociedad.Además, las pioneras como Jane Austen,mujeres muy avanzadas a su época,ya a través de sus libros defendían el matrimonio por amor.
    Por último agradecerte tu contribución al género con esos personajes maravillosos hombres (estos si que creo que cuestan mucho de encontrar,jejeje)
    y esas mujeres que nos hacen sentir orgullosas.
    Un Petó i Bon Viatge !!

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  2. Begoña Lire et Lire
    junio 3, 2017

    Ya te digo yo que siempre me ha gustado más buscar el amor que ponerme a luchar contra seres extraterrestres.
    La románrica es un gran género literario y a mí me encanta leer de todo.
    Besos y a disfrutar de la Feria, lástima que mañana no pueda estar allí.

    Disfruta mucho.

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  3. M.C. Latorre
    junio 3, 2017

    Totalmente de acuerdo. Se puede decir más alto, pero no más claro. Me ha recordado a un vídeo que compartí hace unos días compartía, en el que una niña argentina reivindicaba el papel de la mujer fuerte y decidida, que se saca las castañas del fuego, en los cuentos de hadas. Decía que las princesas eran todas unas “boludas”, refiriéndose al papel de la “princesa tradicional” que espera a que llegue el príncipe y la salve. Tiene muchas similitudes con cómo queremos que sean las protagonistas de las historias que leemos y escribimos. Mujeres con las que podamos sentirnos identificadas, fuertes y valientes, que no se rompen a la primera de cambio y siguen luchando. Con tu permiso, comparto el artículo en redes 😀
    ¡Que vaya muy bien por Madrid! 🙂

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  4. Pepa
    junio 3, 2017

    Gran artículo!!! Me encanta la novela romántica y, con la boca pequeñita porque sé que hago mal, admito que solo leo este género. Pese a ello, no me considero una persona nada romántica. Es contradictorio, sí… pero creo que en la vida todo cabe!!!
    La romántica ha evolucionado, está en un momento complejo porque, mientras unas autoras defiende ideas como las tuyas (gracias por ello) parece que otras crean historias con las que no estoy nada de acuerdo. Pero lo importante es que tiene que haber publicaciones para todos los gustos, pero todas, por favor, con calidad.
    a por las princesas que gobiernan en sus propias tierras!!!
    Un besote de los grandes y muchísima suerte en Madrid ♥♥

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  5. Maria
    junio 4, 2017

    Me ha encantado tu comentario, porque a mí me enfada también. Soy analista financiera y los novios que he tenido han cobrado menos que yo, he vivido sola y viajado sin hombres. Creo que soy capaz de vivir por mi cuenta, lo cual no quiere decir que no me apasione leer cómo surge el amor en la literatura. Lo que quiero decir con esto es que leo romántica y a la vez soy independiente. Claro que hay novelas románticas machistas, pero vamos a ver, ¿no hay machismo en la novela negra? Porque por lo que he visto el protagonista siempre acaba enamorándose de mujer fatal o como lo quieran llamar. Pero siempre hay por ahí una mujer espectacular que lo único que hace es ser víctima del malo malote. En fin, no creo que cree falsas expectativas, la literuta está para disfrutarla, y me parece terrible juzgar algo sin llegar a conocerlo. Y me hace gracia, en el sentido irónico de la palabra, porque James Bond le gusta a todo el mundo y nadie ve el machismo! Como dices, falsas expectativas las crean los Xmen por ejemplo, porque sus seguidores quieren tener sus poderes para ser especiales ante el mundo. Pues yo leo romántica porque espero encontrar a alguien con quien compartir vida y que sea mi mejor amigo, alguien con quien crear una afinida fuerte y que se convierta en mi hilo rojo. Pero no por ello voy a dejar de trabajar ni de hacer mi vida. El amor es algo que todo el mundo vive, o ha vivido, lo que pasa es que mostrar demasido esos sentimientos está mal visto. El amor en los tiempos del cólera es una obra romántica, se basa únicamente en la historia de amor entre los protagonistas ¿por qué esa sí está bien vista? Y mira que yo adoro a Gabriel García Márquez, pero hay otras novelas románticas igual de buenas. Quizás no están escritas con ese vocabulario tan denso, pero hoy en día, después de 8 horas de trabajo, ¿queremos leer algo tan espeso?? Resumiendo, a mí también me indigna que digan que la novela romántica es machista, porque algunas lo son y otras no. Como en cualquier otro género! Un abrazo, muy buen post!! Suerte en Madrid :))

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  6. Prados Caja
    junio 5, 2017

    Me ha encantado!!! Y es cierto que hoy en día vende mucho la novela en la que el hombre es dominante y la mujer acatas “sus ordenes”… no me gusta como van enfocadas… pero también es cierto que al final de las mismas se demuestra que en definitava la fuerte es la mujer, que consigue lo que quiere “dandole la razón al tonto” como se suele decir. Pero eso lo vemos las mujeres fuertes, las mujeres que ya sufren de machismo en su vida, quizá no lleguen a ver en el final lo que describo antes; por eso me da rabia que no haya más protagonistas como las tuyas, con la cabeza amueblada y las cosas claras. Teneis en vuestra palabra el poder llegar a mucha gente y a mi me encantaría que mucha gente, a traves de los libros, se convenciera de que la romántica triunfa porque nos gusta el amor, no porque creamos en cuentos de hadas.

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  7. Lidia Cielos de Papel
    junio 6, 2017

    Hola, Anna
    He vuelto a leer el post y algunos de los comentarios. Quizá yo tenga una visión muy radical pero creo que debemos de dejar de ser permisivos. Es decir, leo a muchas autoras diciendo que si ciertas historias venden, pues es que tienen su público y que éste es soberano. Creo que ahí está el problema. Hay un público que no discrimina, que lee lo que le echen y además que lo hace de manera fiel. Si el 80% de sus lecturas tienen como protagonistas a dos personajes machistas (él y ella por consentirlo todo) entonces está “educándose” en eso. Solo hay que ver la cantidad de comentarios en contra de las protagonistas femeninas en cuanto no acceden a los deseos del chico de turno: que si es tonta, que si el chico no se merece a esa protagonista, que si entran ganas de matarla… así, tal cual (paseémonos un rato por goodreads para comprobarlo). Por tanto, esto es un tema educacional y creo que hay que intentar vetar ciertas lecturas, denunciarlas, decir que no. No perdonar a ese lector ni a ese autor. No decir que hay de todo, que si vende es por algo… Si el 90% de la romántica presentara una visión más realista y más feminista, la gente vería esa situación como normal y no como excepcional, que es lo que ocurre hoy en día. Una cosa es la histórica, donde tienes que adaptar los personajes a una época pero ¿en contemporánea? En contemporánea se debería de reflejar una imagen diferente y es tarea de todos.
    Ojalá todos tuvieran las ideas tan claras y lo expresaran como tú lo haces, ojalá se presentaran menos príncipes salvadores. Me ha encantado lo que has dicho: en una historia romántica lo ideal es que ellos se merezcan el uno al otro. Y eso ocurre cuando es una relación saludable, no asfixiante o controladora…
    Gracias por este post pero también por esa labor entre bambalinas que haces en favor de la romántica: cuando te sientas a una mesa y defiendes el género con un discurso claro, lógico y contundente; cuando publicas novelas con protagonistas fuertes e independientes; cuando lo haces en forma de post o comentario en FB.
    Gracias.

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    • Anna Casanovas
      junio 9, 2017

      Hola, Lidia, muchísimas gracias por leer el post y por tu comentario. Tienes toda la razón, hoy en día hay gran cantidad de novelas (no solo dentro de la literatura romántica) que presentan relaciones basadas en la desigualdad y que perpetúan un modelo obsoleto, o que debería estarlo. Y también es cierto que no todo vale, que la literatura, igual que cualquier otro arte, tiene que asumir su responsabilidad social y que publicar ciertos libros solo “porque venden” es cuestionable y reprobable. Creo que nos queda mucho camino por recorrer, que tenemos que cuidar y defender cada paso que damos y que no podemos hacerlo solos, es decir, lectores, escritores, editoriales, libreros, prensa, blogueros, tenemos que ir en la misma dirección y, de momento, no siempre es así. Por ejemplo, en el encuentro de Málaga, en la mesa donde participé, nos preguntaron cuál creíamos que era el estado de la literatura romántica en España. La respuesta de mis compañeras, todas muy bien estructuras, fue “muy bien”, “genial”, “está pasando por un momento inmejorable”. La mía no fue tan optimista y me sentí mal por ello, pero no sé mentir. Sí, en ciertos aspectos hemos avanzado mucho en estos últimos diez años; en las librerías ocupamos estanterías, salimos en bastantes blogs, las librerías de venta on-line nos tratan con respeto, y las lectoras, en su gran mayoría, ya no dicen “yo no leo españolas”. Hemos avanzado mucho, pero nos queda tanto, tantísimo, por hacer, y el contenido, la imagen que damos de la mujer, de la relación de pareja, es vital para ello. Gracias de nuevo por pasar por aquí y por tu comentario. Es una gran motivación tener lectoras como tú.

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  8. SaraLectora
    junio 6, 2017

    Hola!
    Ay, tenía que haberme leído este post antes de verte el domingo y decirte en persona, una vez más, ole!! Es que ya cansa que a la literatura romántica que tanta gente denosta e infravalora se le pidan unos estándares inalcanzables que no se le pide a la “literatura de verdad”
    hombre, ya, lee y deja leer, no??
    Cada vez me gustan más las protas normales que no son drama queen, como dices, con la cabeza más amueblada, o aunque sea un poco locuela, que no se deje pisotear ni por su pareja ni por nadie…
    en fin, aquí siguiremos, reivindicando, no?
    un beso!!
    S

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    • Anna Casanovas
      junio 9, 2017

      Hola, Sara!
      No te preocupes, con todo lo que tienes entre manos es normal. Muchas gracias por pasar por aquí y por dejarme un comentario. Me ha hecho mucha ilusión, y gracias por pasar también por la Feria (aunque nos queda pendiente vernos con más calma). Yo cada vez que alguien me pregunta “por qué no escribo literatura de verdad” o por qué no la leo, me entran ganas de soltarle un discurso, hacerle una clase magistral sobre la literatura romántica actual. Pero me muerdo la lengua por dos motivos; el primero, no sé si merece la pena perder el tiempo con gente con prejuicios y, el segundo, sé que en algún momento de la conversación tendré que vérmelas con “50 sombras” y/o similares y entonces no acabaremos nunca y estaremos horas hablando. Horas que no servirán para que esa persona cambie de opinión, probablemente. La buena noticia, o yo he decidido interpretarlo así, es que con lectoras como tú en nuestro bando acabaremos demostrando la realidad; que las buenas historias con corazón son eso, buenas historias y grandes novelas.
      Besos.
      Anna

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  9. mabkent
    junio 11, 2017

    Muy buena reflexión!! Estoy totalmente de acuerdo contigo porque, como bien dices, en las novelas en general suele existir un componente de ficción que ayuda a que la trama sea más atrayente, bien en una fantasía urbana, en una persecución policíaca o en una historia puramente romántica. Me molesta mucho que la gente haga ese tipo de comentarios, en los que quieren desbancar buenas historias porque son un género que no entienden, que no les gusta o con el que no se sienten a fin. ¿Dónde queda el respeto y la tolerancia?¿Por qué se sigue castigando tanto a la novela romántica? Es una lástima que todavía existan personas que menosprecien este género por ideas preconcebidas y que, evidentemente, no se han parado a descubrir la gran evolución que está experimentando. Es que la afirmación “crea falsas expectativas” podríamos decir que se puede aplicar no solo a las novelas, también a las series, a las películas, y creo que es una forma un tanto burda de definirlas, porque les roba su esencia.
    ¡Pero seguiremos reivindicando el lugar que merece! Gracias por esa estupenda opinión!! Un beso

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  10. Pingback: Basta de decir que la literatura romántica crea falsas expectativas o no es feminista — Anna Casanovas – Luna Olvera

  11. J. Rolf
    noviembre 27, 2017

    Muy buen post!! Quizás te guste alguna entrada de mi blog.
    Un saludo.

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Esta entrada fue publicada en junio 3, 2017 por en A veces me pongo seria, Personal y etiquetada con , , , , .

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Como montar en bicicleta 🚲 ¿Sabéis eso que dicen cuando tienes miedo de hacer algo que hace tiempo que no haces? Como montar en bicicleta. ¿O cuando has hecho algo que te ha salido mal y te aterra volver a intentarlo? Como montar en bicicleta. Quizá como frase no sea nada del otro mundo, en realidad es un tanto absurda y más en mi caso que pedaleo fatal y me da miedo circular por calles transitadas (transitadas = más de una persona en mi camino), pero este año es parte de mí. No os suelto más rollos, espero poder enseñaros poco a poco a qué me refiero; una de las cosas que voy a retomar es el blog -esta me da poco miedo, algo, pero poco- y otra es retomar proyectos pendientes desde hace (demasiado) tiempo. Y otra, escribir una historia que lleva tiempo en mi cabeza pero con la que aún no me había atrevido 👩🏼‍💻 Y por último 🎉🎉 ¡”Carolina y los Valientes” y yo nos vamos de presentación! 🎉🎉 Este miércoles estaré en Castellón, en la llibreria Argot, acompañada por la diputada de cultura de la Diputació de Castelló para hablar del Galardón Letras del Meditérraneo y de Carolina y sus chicos, por supuesto. Si estáis por la zona, agradeceré vuestra compañía y abrazos. #CarolinaYLosValientes 💖#GalardónLetrasDelMediterraneo #SéValiente #ComoMontarEnBicicleta 🚲 #MiPrimeraFotoDel2020
¿Qué es lo que convierte un libro o una película en el libro o la peli perfectos para Navidad? ¿Tiene que suceder en Navidad? ¿Tiene que acabar bien? ¿Tiene que ser un drama? 🤷🏼‍♀️. Una de mis pelis de Navidad preferidas es “Jungla de cristal” y pelearé hasta quedarme afónica con quien me lleve la contraria, otra es “About time”, y estos días leo libros juveniles o románticos que acaben bien porque para dramas todos ya tenemos bastantes. Las novelas que he elegido para concluir este calendario de adviento son perfectas -en mi opinión, total es mi calendario- para estas fechas. Las dos están traducidas al castellano (la edición del de Jeanette Winterson es preciosa 🥺) ¿Tenéis algún libro o género literario preferido para estos días? ¿Y alguna película? Contadme, quiero añadirlas a mi lista 😘 🥮”Christmas days” de Jeanette Winterson (en castellano “Días de Navidad. Cuentos y recetas”). Si no habéis leído nada de Jeanette Winterson dejad el móbil e id a por uno de sus libros, cualquiera. Me espero. Este que os propongo es muy buena opción porque son doce historias cortas, divertidas, imaginativas y geniales cada una con su receta. #ChristmasDays #JeanetteWinterson 🛏”The flat share” de Beth O’Leary (“Piso para dos”). Lo compré por casualidad en semana santa y me cogió por sorpresa, algo que a estas alturas no me sucede tan a menudo como querría. Tiffy trabaja de día y Leon de noche, comparten piso y no se conocen, es la solución perfecta. Se dejan notas y claro eso no complicará las cosas, no, qué va. #TheFlatShare #BethOLeary 🎄Gracias por compartir estos días conmigo, por vuestros comentarios y sugerencias lectoras. Feliz Navidad.🎄 Aunque acabe el calendario seguiré hablando de libros 🤫. Y de “Carolina y los Valientes”💖 #CalendarioDeAdvientoLiterario 23/24 24/24 📚 #LibroNavidad 🎄 #Bibliophiles #BookLove ❤️ #Books #AllIWantForChristmasIsBooks #AllIWantForChristmasIsYou #AndBooks #CualquierExcusaEsBuenaParaRecomendarUnLibro
Hoy el New York Times publicaba que a finales del pasado mes de octubre, a los sesenta y siete años, fallecía Johanna Lindsey tras padecer cáncer de pulmón. Los que no leéis novela romántica -este punto lo dejamos para otro día- es probable que no sepais quién es, pero es como si muriera Scorsese o Spielberg; quizá no toda su carrera son aciertos, pero el género al que pertenecen no sería lo mismo sin ellos. Pues sin Johanna la romántica, la narrativa femenina y la industria editorial que las rodea no serían las mismas. Quería fotografiar un libro suyo, pero los tengo guardados en casa de mis padres porque es cierto que con los años mis gustos de lectora me han llevado lejos de la señora Lindsey, pero eso no significa que no reconozca el valor que tuvieron en su momento. El único libro que conservo en mi casa de esa época es este. Esta es la primera novela romántica que compré en castellano, fue en 1999 y siempre está en mi biblioteca porque me recuerda quién era yo entonces, por qué leía romántica y qué significó para mí. Por eso la recomiendo hoy en el calendario de adviento, no por la novela en sí sino por lo que significan a veces estas historias imperfectas que nos marcan casi sin darnos cuenta. Como el legado de Johanna Lindsey. ¿Cuál fue la primera novela que os marcó sea por lo que sea? Contadme ❣️”Cuando tú llegaste” de Judith McNaught (traducción de Josefina Guerrero. Otra editorial la reeditó con otro título: “Pasajes al corazón”) ❣️¿De qué va? Una rica americana viaja de EEUU a Inglaterra para casarse con un noble, pero la americana en cuestión no quiere tal matrimonio y planea escabullirse. La doncella que la acompaña, Sheridan Blomleigh, humilde y que ha convivido con indios, es la encargada de darle la noticia al noble prometido. Pero al desembarcar un mástil se rompe y la golpea en la cabeza y... ¡la amnesia de la que os hablaba el otro día! Sheridan no recuerda quién es y Stephen Westmoreland, el lord prometido, cree que se trata de su futura esposa pues no se han visto nunca. Esta novela es un locurón, está llena de comportamientos anticuados (gracias a Dios) pero le tengo mucho cariño y eso, en mi opinión, también es importante 😘
La Navidad y todos esos almuerzos con sobremesas, charlas y partidas de cartas que los convierten en cenas y a veces en “¿por qué no os quedáis a dormir?” Ya casi está aquí y quizá por eso he cambiado el libro que iba a colgar hoy por este; porque es una historia familiar llena de personajes imperfectos y reales, de esos que quieres abrazar cuando llegas a la última página. 🌍”Tiene que ser aquí” de Maggie O’Farrell (traducción de Concha Cardeñoso) 🌍¿De qué va? La trama se desarrolla entre 1944 y 2016 y la estructura es desordenada: salta hacia atrás y hacia delante. Al principio puede parecer un poco confuso -a mí estas formas de narración me encantan-, pero si no es así os aseguro que en este caso merece mucho la pena hacer el esfuerzo. Además, la historia nos lleva a Nueva York, Irlanda, París y es preciosa. La novela, aunque nos presenta bastantes personajes, gira en torno a Daniel y Claudette. Daniel es un linguista de Nueva York que cuando conoce a Claudette y se enamora de ella ya tiene un matrimonio fracasado y dos hijos a los que casi no ve a sus espaldas. Los motivos no os los cuento. Claudette es una actriz que en el momento más álgido de su carrera hollywoodiense decidió dejarlo todo y mudarse a la campiña irlandesa. Tampoco os cuento por qué. Allí es donde vive feliz en la actualidad con Daniel y la familia que han creado hasta que su marido recibe una noticia sobre una mujer de su pasado y sus vidas, sus sentimientos y ese lugar en el mundo que han construido juntos son puestos a prueba. Es una historia sobre el amor, sobre la familia y sobre la ausencia. Una cosa más: el libro tiene fotografías en el interior que acompañan cierta parte del argumento de una manera maravillosa. 🌍Una frase: {¡Qué diferente podría haber sido todo, qué minúsculas las causas y qué devastadoras las consecuencias!} #TeníaQueSerAquí #MaggieOFarrell 💙 #CalendarioDeAdvientoLiterario 📚21/24 #LibroNavidad 🎄#CualquierExcusaEsBuenaParaRecomendarUnLibro #BookLove ❤️ #Books #Bibliophiles
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