Anna Casanovas

Escritora, convencida de que existen los finales felices. Librianna es mi lugar especial, ¿quieres conocerlo?

Tienes más posibilidades de enamorarte que de conocer a Thor o de matar a alguien

Sí, amigos, esto es así. En esta vida es mucho más probable, muchísimo más, que nos enamoremos que conozcamos a Thor, nos sentemos en el trono de hierro o matemos a alguien. De hecho, existe la posibilidad de que nos enamoremos y desenamoremos unas cuantas veces, de que nos rompan el corazón, de que se lo rompamos a alguien y de que probemos infinitas combinaciones en el amor, en la cama o donde nos apetezca antes de que en nuestra vida aparezca un asesino en serie, un psicópata atormentado por culpa de los payasos o Daenerys de la Tormenta.

El amor, la posibilidad de encontrarlo, el miedo a perderlo, las alegrías, los problemas y las consecuencias que conlleva forman parte de nuestra vida. Quizá la más importante. Y no me refiero solo al amor romántico, me refiero al AMOR, a las emociones que son, al fin y al cabo, lo que nos define como personas.

Y el mundo de las emociones siempre se ha relacionado con la mujer. (Abro paréntesis un segundo: con esto no quiero decir que yo esté de acuerdo con esta premisa. No lo estoy. Las emociones nos pertenecen a todos y todos deberíamos de ser libres de expresarlas cómo, cuándo y dónde nos salga de las narices, tanto si es porque estamos creando algo como si estamos paseando por la calle. Fin del paréntesis). Cuando digo que el mundo de las emociones se considera femenino me refiero a que tradicional y económicamente es así, hasta que logremos cambiarlo. Pongo unos ejemplos: las novelas que tratan de emociones se supone que las escriben mujeres y tienen campañas de publicidad dirigidas al público femenino, las películas románticas o sentimentales lo mismo, los anuncios para vender ciertos productos se dirigen solo a mujeres, etc.

Esta distinción siempre me ha parecido absurda y dado que yo he tenido la suerte de crecer en una familia en la que no hacemos caso a esta clase de chorradas, pues vale, pero se me pone la piel de gallina cada vez que escucho frases del tipo: “Los niños no leen estas cosas”, “una niña no debe comportarse así, tiene que ser más delicada” o otras mucho más graves saliendo de la boca de gente de mi edad (una edad estupenda), mayores o más jóvenes. La edad no tiene ni el mérito ni la culpa de nada en estos casos, no estamos hablando de escalar una montaña, estamos hablando de pensar con la cabeza bien puesta y de educar en consecuencia.

Pero sigamos con Thor y con la posibilidad de conocerle o de enamorarnos (no de Thor, de quién sea). Thor no va a aparecer un día en tu calle, igual que tampoco lo hará un asesino escandinavo (o eso espero), pero las historias que tratan de ambos temas gozan de mejor aceptación y reputación que las historias que tratan sobre el amor. ¿Por qué?

Si esperáis que os dé una respuesta, lo siento, no la sé. Ojalá la supiera, tal vez así dejaría de frustrarme cada vez que abro un periódico por la sección de cultura y me encuentro con varias críticas de novelas negras, de ensayos, de poemarios y de narrativa literaria (siempre que esta reúna una serie de características y no hable del amor y no acabe bien), pero nunca una sobre una novela sentimental o romántica. Nunca. O cuando entro en una gran librería o en la sección de libros de una superficie comercial y las mesas y los pasillos están llenos de estas novelas negras o de ciencia ficción acompañadas de grandes campañas de publicidad.

El caso es que la novela fantástica y la ciencia ficción han conseguido cambiar su reputación. Hace años, y no tantos, estos géneros tenían el estigma completamente absurdo y cruel de ser “novelas que leían adultos que vivían en el sótano de sus padres o adolescentes inadaptados”. No lo digo yo, así era cómo solían representarse en el cine y los que hemos visto películas de los 80 lo sabemos. Entonces ¿cómo han conseguido quitarse esa etiqueta? Pues mi teoría es que han influido dos factores: el primero, el rotundo éxito de las adaptaciones al cine y a la televisión de libros pertenecientes a este género. Criticar algo que genera tantísimo dinero nunca está bien visto. Y dos, es un mundo masculino. No me malinterpretéis, sé que las chicas entendemos y adoramos la literatura fantástica como los hombres o más y que podemos escribirla, dirigirla, crearla igual que ellos o mucho mejor, pero lo cierto es que en el imaginario popular la ciencia ficción y la fantasía es cosa de chicos. Por no mencionar que las empresas que han triunfado en I.T (facebook, twitter, Apple, Amazon, etc) pertenecen en su mayoría a hombres, o ellos son aún más visibles, y se fomenta esa idea.

El mundo de los sentimientos y de las emociones, sin embargo, sigue siendo eminentemente femenino y en muchos sectores siguen tratándolo como algo inferior, menos importante y menos necesario. Menos “defendible” y menos rentable cuando en realidad deberían de apostar por él porque es lo que nos define como personas, es innegable que aun en el caso de que llegase Thor a nuestras vidas o de que decidiéramos cometer un asesinato nuestras emociones estarían ligadas a ambas situaciones.

Por suerte las mujeres solemos ir un paso por delante y hace unos años distintas escritoras empezaron a escribir novelas negras con otra visión. Es innegable que las mujeres tenemos una visión distinta, cada ser humano la tiene, y que podemos aportar mucho a un género que, aunque tiene maestras femeninas -Dios Agatha Christie-, siempre se ha considerado masculino. Se publicó “Perdida” de Gillian Flyn y “La chica del tren” de Paula Hawkins y no solo vendieron muchísimo sino que ambas han sido adaptadas con éxito al cine o a la televisión, como es el caso de Big Little Lies” de Liane Moriarty. ¿Qué pasó entonces? Pues nada (sarcasmo), que las editoriales publicaron más novelas de este género escritas por mujeres, al que han bautizado como “Domestic Noir” o “Grip Lit”, y las trataron bien comercialmente, es decir, las lanzaron con buenas campañas de publicidad, los libreros las colocaron bien, todos ganaron dinero, y empezaron a aparecer en la prensa tratadas con respeto y no solo como una anécdota. Bravo.

Y sabéis qué ha pasado después, pues que escritores -puntualizo; escritores masculinos- también han optado por escribir novelas así, lo cual sin duda es una noticia excelente. ¿Quién no quiere que se publiquen libros? Nadie. Pero estos escritores se han cambiado el nombre, se han puesto pseudónimos para que el público objetivo no sepa que son hombres o, mejor dicho, para que dude sobre si son hombres o mujeres. En serio. No se han puesto directamente nombres de mujer, lo cual a mí me daría igual, se han puesto nombres con siglas o ambiguos que pueden pertenecer a ambos sexos porque sí, quieren que las mujeres los compren, pero tampoco quieren ahuyentar al público masculino. Os pongo unos ejemplos: “Final Girls” -Las supervivientes- de Riley Sager la ha escrito un señor que se llama Tom Ritter, “The woman in the window” -La mujer en la ventana- de A.J. Finn es en realidad Daniel Mallory (que es además editor), “The girl before” -La chica de antes- de J.P Delany es de Tony Strong, y muchos más. Una cosa: los he etiquetado en rosa adrede.

No sé si esto os parecerá una locura, a mí me lo parece, pero para que veáis que no todo está en mi cabeza, aquí van unos cuantos artículos sobre el tema y no puedo evitar señalar que aquí no se hable de esto ¿Se supone que no vamos a darnos cuenta de nada?:

-En The Guardian comparan con mucho sarcasmo y acierto este comportamiento con el de George Elliot en el siglo XIX y dicen que responde únicamente a objetivos comerciales. «The recent spate of men writing with gender-neutral names seems commercially driven.»

-En The Wall Street Journal también bromean diciendo que a estos “chicos no les importa que los consideren mujeres y ponerse el sujetador para escribir”, lo cual me deja sin habla. «These Male Authors Don’t Mind if You Think They’re Women. With psychological thrillers told from a female point of view a hot genre, male writers find an ambiguous pen name doesn’t hurt; trying on a bra.»

-En The Atlantic reflexionan sobre los motivos de esta nueva moda y señalan con mucho acierto lo irónico que es que las mujeres recurran a los pseudónimos masculinos para ganarse el respeto o la entrada a un género “serio” (menciona a las hermanas Brönte y a J.K. Rowling) y que los hombres lo hagan para aumentar ventas. «The trend is ironic, Gamerman pointed out, because the history of fiction is littered with women writers adopting male or gender-neutral pseudonyms to get their work published, from the Brontë sisters to J.K. Rowling.»

Utilizar pseudónimos es un recurso maravilloso y legítimo y al que puede recurrir cualquier autor siempre que le apetezca y sin dar explicaciones a nadie. Lo que aquí me deja atónita es que para según qué “venda” ser mujer y para según qué no. Y que dentro de las novelas escritas por mujeres, tanto si son mujeres en la vida real como si cuando se alejan del ordenador se llaman Frederick, existan categorías mejores que otras. Ser mujer vende y se merece el respeto y el respaldo de la crítica si escribes un crimen o te inventas un reino sanguinario y perverso, pero no tanto si escribes sobre los sentimientos. ¿Por qué? Como dice el título de este post, es mucho más probable que a lo largo de esta vida nos enamoremos de alguien que conozcamos a Thor o presenciemos -o cometamos- un asesinato.

Y como lectora me molesta que me consideren un potencial cliente de segunda (o no muy lista porque no voy a darme cuenta de esto) cuando la realidad es que las mujeres compramos más libros que los hombres y leemos más. Si de esto segundo se han dado cuenta, y por eso “no les importa” publicar con pseudónimos neutros y/o femeninos, ¿por qué no tratan con más respeto el resto de géneros considerados femeninos? Si sabéis la respuesta, estoy ansiosa por leerla.

Jeff Goldum leyendo un cómic de Thor

3 comentarios el “Tienes más posibilidades de enamorarte que de conocer a Thor o de matar a alguien

  1. Pepa
    abril 18, 2018

    Hola!
    Como siempre genial artículo♥♥
    En el mercado nacional también me he llevado alguna sorpresa al descubrir un nombre masculino tras un seudónimo en la romántica.
    Pero, en general, nosotras siempre nos llevamos la peor parte., en todo ¿cambiará algún día? Estoy convencida de que sí
    Un besote

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  2. Anónimo
    abril 19, 2018

    Magnífico artículo, Anna. Enhorabuena. Lo comparto y lo llevaré a las tertulias de mis conocidos. Un saludo.

    ________________________________

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  3. Montserrat
    abril 19, 2018

    Un artículo genial. Como siempre muy acertado Anna 🙂

    Me gusta

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Esta entrada fue publicada en abril 18, 2018 por en A veces me pongo seria, Personal, Propósitos y etiquetada con , , , , , , .

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Hay pocos autores actuales que puedan presumir de haber creado un género y los primeros que me vienen a la cabeza son mujeres, Agatha Christie, J.K Rowling y mi elección de hoy: 💙”Outlander” de Diana Gabaldon (en castellano lleva el título de “Forastera”, y también podéis ver la serie que se está emitiendo en digital, yo no la sigo porque sufro cuando ya sé qué va a pasar, pero mis hermanas dan fe de que es estupenda). 💙¿Por qué la he elegido? Diana Gabaldon es zoóloga y bióloga marina, de hecho no dimitió de su cargo de profesora en la universidad de San Diego hasta años después de haber piblicado su segundo libro. Es muy aficionada a Doctor Who, como debe ser, y ella siempre cuenta que fue viendo un capítulo de esta serie cuando le vino a la cabeza el personaje de Jamie -el capítulo se llama “Juegos de guerra”, si tenéis curiosidad-. Pero lo verdaderamente revolucionario, la genialidad de la señora Gabaldon no es Jamie sino Claire. Estaba harta de damiselas en peligro y de mujeres que, debido al rigor histórico, no podía tener ciertos ideales y completamientos, así que se le ocurrió la genial idea de hacer que Claire viajase en el tiempo de un modo más o menos “razonable”. Otra genialidad es el némesis de Jamie y de Claire, Jack Randall. Absolutamente brillante. En varias entrevistas cuenta que cuando quiso escribir supo que antes tenía que leer y leer mucho, y lo hizo. Podéis no leer histórica, podéis no leer fantasía, podéis no leer romántica y aún así estoy segura de que si leéis esta novela os gustará. La historia es la siguiente: en 1945 Claire, una enfermera que regresa de la II Guerra Mundial, se reencuentra con su marido, también soldado, y para ver si reviven su matrimonio realizan una segunda luna de miel. Durante las vacaciones Claire toca un dolmen y tras perder el sentido despierta en Escocia en 1743. Allí conoce a Jamie Fraser, un rebelde escocés. 💙Una frase: {Don't be afraid. There's the two of us now} #Outlander #DianaGabaldon #LeoAutorasOct #LeoAutorasTodoElAño 📚 •Una curisoidad: circula la leyenda de que en la primeta traducción al castellano “faltaban” unas páginas porque les parecieron inapropiadas 🤦🏼‍♀️. En las de ahora está todo.
Hay libros que te hacen pensar, libros que te hacen llorar, libros que te aceleran el corazón, libros que te hacen feliz, libros que te hacen tener miedo de cruzar sola el pasillo de noche y libros que te reconcilian con la humanidad. Sé que esta clasificación es muy subjetiva, pero a mí me sirve y la recomendación de hoy es una novela de estas últimas, de las que te recuerdan que los humanos a veces no estamos tan mal. 👞”El insólito peregrinaje de Harold Fry” de Rachel Joyce (traducción de Rita da Costa) 👞¿Por qué la he elegido? Porque es de las novelas más bonitas que he leído en mi vida y cuando digo bonita me refiero a esa sensación que te queda cuando terminas de leer una historia que se quedará contigo mucho tiempo. Es una novela un poco rara de explicar (voy a intentarlo y sin destriparla). siempre que la recomiendo a alguien digo “confía en mí y léela” y de momento he acertado. A ver qué os parece: Harold Fry es un señor recién jubilado que un día recibe una carta de una antigua compañera de trabajo, Quennie Henessy, en la que le explica que se está muriendo de cáncer y quiere despedirse. -A pesar de este principio es una novela alegre, os lo aseguro-. Harold le escribe dos lineas y tal como está, recién levantado, sin dinero y sin arreglar, va en busca de un buzón, pero de repente decide que no puede mandar esa carta; tiene que ir a ver a Queenie en persona, así que empieza a caminar (sin móvil y sin avisar a su esposa Maureen). Durante el viaje, que dura 87 días y cruza Inglaterra de norte a sur, Harold conoce a mucha gente, descubrimos sus historias, revivimos su pasado, sus recuerdos, la relación que tiene con su hijo y su preciosa historia de amor. Sé que suena raro, pero es precioso (y acaba bien). 👞Una frase que me gusta mucho: {Esa era la clave, amor mío. No era nada del otro mundo. Nos pareció gracioso porque éramos felices.} #ElInsólitoPeregrinajeDeHaroldFry #RachelJoyce 👞🧡 #LeoAutorasOct #LeoAutorasTodoElAño 📚 #LibrosParaRecuperaLaFeEnLaHumanidad #DecidmeQueTambiénClasificáisLosLibrosAsí 🙃#TítuloImposible (siempre lo digo mal 🤦🏼‍♀️) #NoEntiendoQueEstaNovelaAquíNoArrasara 🤷🏼‍♀️ (en el resto del mundo lo hizo)
Creo que tengo más o menos preparada la lista de autoras y libros que voy a incluir en este proyecto y aunque confieso que me ha costado mucho (tengo muchos libros, soy indecisa, etc) la recomendación de hoy ha estado aquí desde el principio. 🏭”North and South” de Elizabeth Gaskell (está traducida al castellano, la edición de Alba Editorial es preciosa. También podéis ver la serie que rodó la BBC hace años con Richard Armitage y Daniela Denby 🧡) 🏭¿Por qué la he elegido? Por muchos motivos, el primero es que adoro a Elizabeth Gaskell y creo que no la recomiendo lo sufuciente, tanto esta novela como “Cranford” e “Hijas y esposas” son brillantes. Y también lo es la biografía que escribió de su amiga Charlotte Brontë. Pero centrémonos en “Norte y Sur”. Se publicó en 1855 por entregas dentro de una revista y su editor fue Charles Dickens. Tuvo mucho éxito y la definieron como “Orgullo y Prejuicio ambientado en la revolución industrial”. No me digáis que no os ha tentado. La protagonista es Margaret Hale, hija de un párroco que pierde la fe y cuelga los hábitos lo que le obliga a dejar la rectoría y mudarse. La madre de Margaret tiene la salud delicada y la familia, para adaptarse a su nueva situación económica, se traslada al norte, a una ciudad donde el señor Hale ejercerá de tutor y dará clases particulares. Margaret ha crecido entre libros y no entiende la relación que existe entre los propietarios de las fábricas y sus trabajadores. Uno de estos propietarios, y el mejor alumno de su padre, es John Thornton y ellos dos “chocan” desde que se conocen (cuando lo leáis entenderéis las comparaciones con “Orgullo y Prejuicio”). Los diálogos entre Margaret y Thorton son magistrales y la evolución de ambos muy arriesgada, probablemente más que la de Elizabeth y Darcy. 🏭 Frases impresionantes: {I know you despise me; allow me to say, it is because you do not understand me} {He shrank from hearing Margaret's very name mentioned; he, while he blamed her – while he was jealous of her – while he renounced her – he loved her sorely, in spite of himself.} #NorthAndSouth #ElizabethGaskell 🧡 #LeoAutorasOct #LeoAutorasTodoElAño 📚#ALaGaskellHayQueRecomendarlaMás #Victober 🌸
El otro día descubrí una iniciativa que consiste en leer -y recomendar- libros escritos por mujeres durante el mes de octubre y, aunque me parece una idea fantástica sea el mes que sea, al mismo tiempo me preocupa que existan lectores con esta clase de prejuicios. Me preocupa que se aferren a discriminaciones absurdas y que su ignorancia acabe ganando 😔. Pero como aquí intento ser optimista y aportar mi pequeñísimo grano de arena a fomentar lo maravilloso e increíble que es leer (y no solo porque mi vida sea escribir) voy a recomendar un libro cada día que queda de octubre. Un libro escrito por una mujer 🖋#PareceMentiraQueAEstasAlturasAúnTengamosQueDefenderEsto Y para este proyecto mi primera propuesta es: 🍁”La mentira” de Nora Roberts (traducción de Nieves Calvino Gutiérrez) 🍁¿Por qué he elegido esta novela? Nora Roberts es junto a Stephen King la escritora/escritor con más éxito de nuestro siglo y solo por eso creo que tiene que estar aquí. Igual que el señor King, tiene libros mejores que otros, obviamente, pero su profesionalidad y talento es innegable. En “La mentira” la señora Roberts parte de una historia conocida: la mujer que queda viuda y descubre que su marido no era para nada lo que aparentaba. A partir de ese principio, que Nora Roberts cuenta en apenas unas páginas, teje una novela de misterio y de crecimiento personal, Shelly, la protagonista, tiene 24 cuando muere su marido, y también una historia de amor. Tiene giros muy bien hilados y, aunque tal vez le sobran unas páginas, la evolución de los personajes vale mucho la pena. 🍁Un diálogo que me gusta: {-¿Tenías un plan? -Siempre tengo un plan. Lo único que pasa es que a veces descubres cómo mejorarlo todo con un cambio o con algunos cambios. Así que lo haces.} #NoraRoberts #LaMentira 🧡#LeoAutorasOct #LeoAutorasTodoElAño 📚#YoSiUnHombreMeDiceQueNoLeeLibrosDeMujeresDejoDeEscucharle 🤦🏼‍♀️ • Mi preferido de esta autora es “The Reef” (El estigma del arrecife) pero no lo encuentro en mi biblioteca 🤦🏼‍♀️
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