Anna Casanovas

Escritora, convencida de que existen los finales felices. Librianna es mi lugar especial, ¿quieres conocerlo?

Las novelas y las películas románticas me estropearon el primer beso, o eso creo.

 ¿Qué opinarías del primer beso si nunca hubieras leído Blancanieves o si nunca hubieras visto La Chica de Rosa? ¿Habrías estado tan torpe y nerviosa si te hubieran dicho que “sólo” era un beso más? ¿Sería mejor llegar a él sin ninguna expectativa o no cambiarías esos sueños por nada del mundo? Tal vez ahora Molly Ringwall sea Kristen Stewart y la novela de moda tenga un príncipe azul más que dudoso, pero el primer beso de amor verdadero sigue siendo una criatura mitológica, casi como un unicornio.

Siempre que pienso en viajar en el tiempo (sí, soy de esa clase de persona que se plantea esa posibilidad) nunca me imagino volviendo a la adolescencia. Pero en el caso de que el condensador de fluzo se estropease y me mandase allí de golpe espero que los conocimientos que tengo ahora acumulados -desordenadamente pero acumulados- en el cerebro siguiesen intactos… Porque ni loca quiero volver a pasar por mi primer beso.

En realidad mi primer beso no estuvo tan mal, supongo, y si B está leyendo esto espero que no se lo tome mal, pero lo único que tuvo de memorable es el lugar que ocupa en la lista. Recuerdo que sonaba Everything I do de Bryan Adamas (ahora mi edad ha quedado más que clara) y que pensé que mi nariz era mucho más grande de lo que había creído hasta entonces. Después, cuando terminó el beso, mi voz interna, esa que no entiende de modales ni de horarios, empezó a preguntarse: ¿ya está?, ¿dónde están las mariposas?, ¿por qué no se han tambaleado los cimientos de mi mundo?, ¿por qué no me imagino con B viendo mil amaneceres cogidos de la mano?

Estas preguntas, y muchas más que no os cuento porque no quiero asustaros, no habrían aparecido en mi cabecita si no me hubiese pasado los años anteriores a ese beso leyendo novelas románticas y mirando embobada todas las películas de John Hughes que se cruzaban por mi camino.

Así que esta es mi lista, para ti, para mí, para nuestras hijas, sobre los cinco mitos sobre el primer beso que no se cumplen en la vida real (pero que no está mal que existan en el cine o en la literatura):

1-El beso en el baile de fin de curso: tú eres la impopular de la clase, seguramente la más lista y menos glamurosa, la más callada, y te has pasado el curso enamorada en silencio del chico malo del instituto. Pues bien, semanas antes del baile de fin curso (nunca he asistido a ninguno de estos bailes) él y tú vais a tener que hacer un trabajo juntos y él verá lo maravillosa que eres en realidad y tú que él es mucho más que un rebelde sin causa. Y en baile, con música pegajosa de fondo y luces de color rosa, te besará sujetándote el rostro con las manos.

2-El beso en el campamento de verano: tus padres te han castigado a pasar el verano en un campamento horrible de aire militar en medio del bosque más bucólico e incomunicado del mundo, pero allí está él, el monitor más joven, el socorrista (o algo por el estilo). Tú crees que él no sabe que existes pero una noche, junto a una hoguera, se acerca a ti y empezáis a hablar. Él te dirá su verdadero nombre, no el apodo por el que le llaman todos, y te besará acariciándote el pelo.

3-El beso bajo la lluvia: en este caso él suele ser el mejor amigo de tu hermano mayor, o tal vez el hijo de tus vecinos con el que jugabas de pequeña. Sea cuál sea el caso, él es mayor que tú y tú, como una idiota, le confesaste hace meses que estabas enamorada de él. Él te ignoró, por supuesto, pero una noche sales con otro, con un impresentable que te deja plantada a varias esquinas de tu casa porque no has querido besarlo, y vuelves andando bajo la lluvia. Él te ve, sale a tu encuentro, te grita, le gritas… Y os besáis bajo la lluvia.

4-El beso en el teatro del instituto: en este beso mitológico tú eres la encargada del vestuario o de los decorados de la obra y él el actor principal junto con la chica más espectacular del mundo mundial (tu instituto), pero un día esa chica no se presenta al ensayo y tú tienes que leer la escena con él. Siempre es de Romeo y Julieta. Y cuando llega el momento del beso, él te besa de verdad y al terminar se queda embobado mirándote a los ojos.

5-El beso en el aeropuerto: en este último caso lo más habitual es que él sea tu mejor amigo y que nunca te hayas dado cuenta de que está enamorado de ti. Tú, que todavía tienes las hormonas alteradas, te has fijado en el cachas del instituto que tiene la profundidad de corcho, pero tu amigo, él, te ha consolado incansablemente. Hasta que un día él tiene que mudarse, cambiar de ciudad, país, universo, y cuando le despides en el aeropuerto te besa y te confiesa que siempre has sido tú.

Estos son cinco de los mitos que existen alrededor del primer beso, seguro que hay más, probablemente tantos como besos, y todos igual de fantásticos e irreales. Sin embargo, un día llega un beso, tal vez será el número cinco, o el cincuenta, o el treintaisiete, o el ciento sesenta, pero será maravilloso y dejará a todos los anteriores en ridículo (y sí, ahora he dejado claro que soy una romántica y que sigo engancha a las buenas historias de amor).

¿Se te ocurre algún mito más sobre el primer beso? ¿Qué primer beso de película, o de libro, te gustaría que te hubiesen dado?

Por cierto, este artículo también tuve la suerte de que lo publicasen en Glup Glup, una revista que te recomiendo muchísimo.

Kiss

 

4 comentarios el “Las novelas y las películas románticas me estropearon el primer beso, o eso creo.

  1. Vanedis
    noviembre 22, 2013

    Magnífica reflexion, Anna. Yo también la extrapolo a “nuestra primera vez”, tan distante de lo que nos explican muchas novelas románticas….
    Besos y gracias por esta entrada !

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  2. Pilar Ocampo
    noviembre 22, 2013

    Definitivamente, tienes razón, y yo iría mas lejos, culpo a la literatura de arruinarme para siempre con los hombres, mis expectativas son tan altas que creo que es difícil que uno de carne y hueso las pueda alcanzar. un abrazo.

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  3. Joane
    noviembre 24, 2013

    Pues mi primer beso sí que me dejó extasiada, me dio un vuelco al estómago, me temblaron las rodillas y me descubrió todo un mundo de sensualidad. Al menos dos de mis novietes adolescentes besaban estupendamente.
    También es verdad que tuve una especie de rollete frustrado de campamento que no fructificó, precisamente, porque no me gustó cómo besaba.
    Sí que pienso, como Vanedis, que esto es aplicable a la “primera vez”. Las novelas románticas -sobre todo las de hace años-, narraban experiencias sexuales poco realistas. Por ejemplo, abundan los orgasmos simultáneos (rara avis en la realidad). O les sale todo genial a la primera (cuando en realidad el sexo, como todo, requiere práctica). Han mantenido vírgenes hasta a las heroínas más improbables. Han recurrido a argumentos de lo más retorcidos para conseguir viudas vírgenes! prostitutas vírgenes! Chicas supersexy vírgenes a los 30! Y rara vez se menciona la masturbación, por ejemplo.
    Pero estas cosas se compensan de sobra por un rasgo maravilloso de las novelas románticas. Esta idea se la oi a Sarah Wendell, creo, de las Smart Bitches: es el único género en el que se explora la sexualidad femenina sin sentimientos de vergüenza, temor o inseguridad. En el ámbito sano y seguro de una relación interpersonal significativa, incluyendo en el sexo sentimientos y emociones..
    Es decir, que aun con sus limitaciones, han sido durante años el único campo de la letra impresa en que se reconocía por así decirlo, el derecho natural de la mujer al orgasmo y a una sexualidad sana.

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  4. Lyteypa
    junio 16, 2014

    A mi mi primer beso no me dejó extasiada, sino asqueada.
    Yo pasaba los veranos en un sucedáneo de campamento, lo que viene a ser el pueblo. Allí, como es evidente hay pocos niños y precisamente el único en varios quilómetros a la redonda era un vecino que, además de ser un niño extraordinariamente guapo (rubio, ojos azules, pelo rizo, atlético…) era un poco … brutote
    La cuestión es que el verano de mis 14 años (mi primer verano sin padres y fuera del hospital en muchísimo tiempo) él tenía 15, nos pasamos el verano paseando en bicicleta, yendo a fiestas de parroquias vecinas en bicicleta (ahhh aquella época en la que podías ir a la parroquia vecina sin móvil, sin coche y volver a la hora que te apeteciese con los amigos… sin miedo a secuestradores o violadores…) En fin, que me lio.
    Verano idílico,películas en el vhs (todas en italiano, pero eso no viene a cuento ahora) todo suena más romántico en italiano, incluso Roky…
    él solía robarle el tabaco a su padre (que fumaba negro) y el primer beso que me dió se le había ocurrido mascarlo (como en las pelis de vaqueros) y le sabía la boca fatal, tanto asco me dio que le empujé para sacarlo de encima (y eso que era de libro, atardecer, en un prado con un rio….)

    El resto de besos fueron psee, no gran cosa.

    Eso sí, la primera vez que me besó mi marido… supe que era él.
    Nos conocimos a través de internet, después de haber pasado por una relación muy larga, había decidido cortar con mi anterior pareja, con él se fueron todos los amigos que teníamos (ya que éramos del mismo grupo) y quedé decepcionada con los hombres en general (ninguno era como mis libros) (Nota para Anna, deberías hablar de las expectativas que nos crean los libros con nuestro hombre ideal)

    Una amiga de clase, un día tomando un café, se decidió a abrirme un perfil en una conocida web de citas (que no mencionaré), Como me parecía una soberana tontería, ella cubrió todo, salvo ¿qué buscas en una relación? a lo que solamente contesté “Quid pro quo”

    En dos años nadie contactó conmigo ni se interesó por mi perfil, hasta que mi actual marido lo hizo, mantuvimos una pequeña relación de mails acerca de las relaciones, lo que queríamos y la sociedad en general y temas profundos… sin hablar de una posible relación entre nosotros.
    y un día decidió venir a visitarme, vino en tren, lo recibí como un amigo más, charlamos, fuimos a comer pizza, charlamos más y luego lo llevé a la estación para irse.
    llegó tarde al tren y con las puertas a punto de cerrarse, me cogió la cara y me plantó un maravilloso beso, inesperado, que me despertó mariposas en el estómago y me sacó todos los colores. La puerta del tren se cerró pillándole un pié a mi marido, que finalmente se subió.

    Me quedé allí plantada como una imbécil durante unos minutos.

    Allí decidí que ese hombre tenía que ser mío. y el resto… ya os lo contaré, que es muy romántico.(sí, sí, todavía pasan cosas románticas hoy en día)

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Esta entrada fue publicada el noviembre 22, 2013 por en Uncategorized.

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Como montar en bicicleta 🚲 ¿Sabéis eso que dicen cuando tienes miedo de hacer algo que hace tiempo que no haces? Como montar en bicicleta. ¿O cuando has hecho algo que te ha salido mal y te aterra volver a intentarlo? Como montar en bicicleta. Quizá como frase no sea nada del otro mundo, en realidad es un tanto absurda y más en mi caso que pedaleo fatal y me da miedo circular por calles transitadas (transitadas = más de una persona en mi camino), pero este año es parte de mí. No os suelto más rollos, espero poder enseñaros poco a poco a qué me refiero; una de las cosas que voy a retomar es el blog -esta me da poco miedo, algo, pero poco- y otra es retomar proyectos pendientes desde hace (demasiado) tiempo. Y otra, escribir una historia que lleva tiempo en mi cabeza pero con la que aún no me había atrevido 👩🏼‍💻 Y por último 🎉🎉 ¡”Carolina y los Valientes” y yo nos vamos de presentación! 🎉🎉 Este miércoles estaré en Castellón, en la llibreria Argot, acompañada por la diputada de cultura de la Diputació de Castelló para hablar del Galardón Letras del Meditérraneo y de Carolina y sus chicos, por supuesto. Si estáis por la zona, agradeceré vuestra compañía y abrazos. #CarolinaYLosValientes 💖#GalardónLetrasDelMediterraneo #SéValiente #ComoMontarEnBicicleta 🚲 #MiPrimeraFotoDel2020
¿Qué es lo que convierte un libro o una película en el libro o la peli perfectos para Navidad? ¿Tiene que suceder en Navidad? ¿Tiene que acabar bien? ¿Tiene que ser un drama? 🤷🏼‍♀️. Una de mis pelis de Navidad preferidas es “Jungla de cristal” y pelearé hasta quedarme afónica con quien me lleve la contraria, otra es “About time”, y estos días leo libros juveniles o románticos que acaben bien porque para dramas todos ya tenemos bastantes. Las novelas que he elegido para concluir este calendario de adviento son perfectas -en mi opinión, total es mi calendario- para estas fechas. Las dos están traducidas al castellano (la edición del de Jeanette Winterson es preciosa 🥺) ¿Tenéis algún libro o género literario preferido para estos días? ¿Y alguna película? Contadme, quiero añadirlas a mi lista 😘 🥮”Christmas days” de Jeanette Winterson (en castellano “Días de Navidad. Cuentos y recetas”). Si no habéis leído nada de Jeanette Winterson dejad el móbil e id a por uno de sus libros, cualquiera. Me espero. Este que os propongo es muy buena opción porque son doce historias cortas, divertidas, imaginativas y geniales cada una con su receta. #ChristmasDays #JeanetteWinterson 🛏”The flat share” de Beth O’Leary (“Piso para dos”). Lo compré por casualidad en semana santa y me cogió por sorpresa, algo que a estas alturas no me sucede tan a menudo como querría. Tiffy trabaja de día y Leon de noche, comparten piso y no se conocen, es la solución perfecta. Se dejan notas y claro eso no complicará las cosas, no, qué va. #TheFlatShare #BethOLeary 🎄Gracias por compartir estos días conmigo, por vuestros comentarios y sugerencias lectoras. Feliz Navidad.🎄 Aunque acabe el calendario seguiré hablando de libros 🤫. Y de “Carolina y los Valientes”💖 #CalendarioDeAdvientoLiterario 23/24 24/24 📚 #LibroNavidad 🎄 #Bibliophiles #BookLove ❤️ #Books #AllIWantForChristmasIsBooks #AllIWantForChristmasIsYou #AndBooks #CualquierExcusaEsBuenaParaRecomendarUnLibro
Hoy el New York Times publicaba que a finales del pasado mes de octubre, a los sesenta y siete años, fallecía Johanna Lindsey tras padecer cáncer de pulmón. Los que no leéis novela romántica -este punto lo dejamos para otro día- es probable que no sepais quién es, pero es como si muriera Scorsese o Spielberg; quizá no toda su carrera son aciertos, pero el género al que pertenecen no sería lo mismo sin ellos. Pues sin Johanna la romántica, la narrativa femenina y la industria editorial que las rodea no serían las mismas. Quería fotografiar un libro suyo, pero los tengo guardados en casa de mis padres porque es cierto que con los años mis gustos de lectora me han llevado lejos de la señora Lindsey, pero eso no significa que no reconozca el valor que tuvieron en su momento. El único libro que conservo en mi casa de esa época es este. Esta es la primera novela romántica que compré en castellano, fue en 1999 y siempre está en mi biblioteca porque me recuerda quién era yo entonces, por qué leía romántica y qué significó para mí. Por eso la recomiendo hoy en el calendario de adviento, no por la novela en sí sino por lo que significan a veces estas historias imperfectas que nos marcan casi sin darnos cuenta. Como el legado de Johanna Lindsey. ¿Cuál fue la primera novela que os marcó sea por lo que sea? Contadme ❣️”Cuando tú llegaste” de Judith McNaught (traducción de Josefina Guerrero. Otra editorial la reeditó con otro título: “Pasajes al corazón”) ❣️¿De qué va? Una rica americana viaja de EEUU a Inglaterra para casarse con un noble, pero la americana en cuestión no quiere tal matrimonio y planea escabullirse. La doncella que la acompaña, Sheridan Blomleigh, humilde y que ha convivido con indios, es la encargada de darle la noticia al noble prometido. Pero al desembarcar un mástil se rompe y la golpea en la cabeza y... ¡la amnesia de la que os hablaba el otro día! Sheridan no recuerda quién es y Stephen Westmoreland, el lord prometido, cree que se trata de su futura esposa pues no se han visto nunca. Esta novela es un locurón, está llena de comportamientos anticuados (gracias a Dios) pero le tengo mucho cariño y eso, en mi opinión, también es importante 😘
La Navidad y todos esos almuerzos con sobremesas, charlas y partidas de cartas que los convierten en cenas y a veces en “¿por qué no os quedáis a dormir?” Ya casi está aquí y quizá por eso he cambiado el libro que iba a colgar hoy por este; porque es una historia familiar llena de personajes imperfectos y reales, de esos que quieres abrazar cuando llegas a la última página. 🌍”Tiene que ser aquí” de Maggie O’Farrell (traducción de Concha Cardeñoso) 🌍¿De qué va? La trama se desarrolla entre 1944 y 2016 y la estructura es desordenada: salta hacia atrás y hacia delante. Al principio puede parecer un poco confuso -a mí estas formas de narración me encantan-, pero si no es así os aseguro que en este caso merece mucho la pena hacer el esfuerzo. Además, la historia nos lleva a Nueva York, Irlanda, París y es preciosa. La novela, aunque nos presenta bastantes personajes, gira en torno a Daniel y Claudette. Daniel es un linguista de Nueva York que cuando conoce a Claudette y se enamora de ella ya tiene un matrimonio fracasado y dos hijos a los que casi no ve a sus espaldas. Los motivos no os los cuento. Claudette es una actriz que en el momento más álgido de su carrera hollywoodiense decidió dejarlo todo y mudarse a la campiña irlandesa. Tampoco os cuento por qué. Allí es donde vive feliz en la actualidad con Daniel y la familia que han creado hasta que su marido recibe una noticia sobre una mujer de su pasado y sus vidas, sus sentimientos y ese lugar en el mundo que han construido juntos son puestos a prueba. Es una historia sobre el amor, sobre la familia y sobre la ausencia. Una cosa más: el libro tiene fotografías en el interior que acompañan cierta parte del argumento de una manera maravillosa. 🌍Una frase: {¡Qué diferente podría haber sido todo, qué minúsculas las causas y qué devastadoras las consecuencias!} #TeníaQueSerAquí #MaggieOFarrell 💙 #CalendarioDeAdvientoLiterario 📚21/24 #LibroNavidad 🎄#CualquierExcusaEsBuenaParaRecomendarUnLibro #BookLove ❤️ #Books #Bibliophiles
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